Archive for the 'psicología' Category

Dic 09 2007

Disparar al blanco

Published by juananruiz under psicología

Los que hayáis dado una vuelta por mi wiki ya conoceréis los mil intentos que he hecho para organizarme, centrarme en lo importante y hacer que esas veinticuatro horas que me tocan cada día den más de si. O sea, hacer más de lo que me gusta y menos de lo que no me gusta, y esto último hacerlo de manera eficiente y divertida - para volver rápido a lo que me gusta claro. Creo que lo primero que hay que hacer para esto es marcarse unas metas y unos objetivo porqué si no estoy dando palos de ciego.

Hacia la cimaCreo que mi principal problema es que siempre me quedo en la lista de metas, y a veces incluso a mitad de la lista, pero pocas veces me planteo cuales van a ser los objetivos, o metas volantes, para llegar a esas metas finales. El tema de las metas y los objetivos es desde luego para liar a cualquiera, a mi siempre me había parecido que eran la misma cosa. Pero los expertos dicen que no, que son muy distintos, veamos si por fin me he enterado bien:

Las metas: son aquellas que queremos conseguir en última estancia, algunas metas pueden ser inalcanzables, quizás habría que sospechar de ella y plantearse metas más reales.

Los objetivos: son los pasos que hay que dar para alcanzar las metas, deben ser muy concretos, fáciles de medir, deben poder decirnos donde nos encontramos, con fechas de comienzo y fin bien definidas.

Así que mañana mismo empiezo de nuevo con mis listas, una de metas y luego detallar los objetivos, y en cuanto estén los objetivos… manos a la obra.

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Oct 30 2007

Fluir. Una psicología de la felicidad. Mihaly Csikszentmihalyi

Fluir. Una psicología de la felicidad. Mihaly Csikszentmihalyi

El “fluir” es un estado mental y físico que alcanzamos cuando nos implicamos de tal forma en una actividad que perdemos la noción del tiempo y del espacio. La capacidad de entrar en flujo ha sido utilizada a lo largo de la historia por muchas culturas, pensemos en el yoga o en el zen, influye de manera poderosa en el grado de felicidad que siente una persona. La buena noticia es que el estado de flujo puede alcanzarse siguiendo unos pasos determinados y manteniendo una actitud mental adecuada. Además el flujo no sólo se da en situaciones especiales como la meditación o el deporte sino en cualquier faceta de nuestra vida, como barrer, hacer la comida o reparando la tostadora, también son conocidos los casos de personas que han alcanzado estados de flujo en condiciones realmente adversas.

Personalmente , la idea de “fluir”, me ha hecho más consciente de la importancia de mantener una actitud positiva y creativa en todo lo que hago a lo largo del día. También me ha animado a valorar y afrontar los retos inherentes a situaciones que a menudo me parecen adversas o molestas. Pero el fluir no se detiene ahí, además nos anima a darle un sentido de flujo a nuestra vida entera, definiendo claramente cuales son nuestras metas tanto a corto como a largo plazo.

Quien más ha investigado en esto del fluir es el profesor Mihaly Csikzentmihalyi, autor de numerosos estudios y libros sobre el concepto de Fluir, cuya lectura recomiendo vivamente.

Las principales características fenomenológicas que definen la situación de flujo, son:

  • Situación de reto o desafío.
  • Focalización de la atención en la acción.
  • Metas claras.
  • Retroalimentación sobre la acción.
  • Sentimiento de control.
  • Despreocupación sobre uno mismo.

Os dejo algunas perlas de uno de los libros de Csikszentmihalyi.

Aprender a manejar las propias metas constituye un paso importante para lograr una vida cotidiana óptima. Sin embargo conseguirla no implica la extrema espontaneidad, por un lado, ni el control compulsivo, por otro. La mejor solución podría ser entender las raíces de las propias motivaciones y, aun reconociendo las desviaciones que se hallan implicitas en nuestros deseos, escoger con toda humildad las metas que pongan orden en nuestra conciencia sin causar demasiado desorden en el entorno social o material.

Para hacer el mejor uso de nuestro tiempo libre, tenemos que dedicarle tanto tiempo y atención como dedicamos al trabajo que hacemos. El ocio activo que ayuda a una persona a crecer no se produce fácilmente.

Parece una ironía que el grado de felicidad y placer que obtenemos del ocio no parece tener relación alguna -si acaso, una relación negativa- con la cantidad de energía material conseguida en alcanzarlo. Las actividades sencillas que exigen inversión de capacidades, conocimientos y emociones por nuestra parte son exactamente tan gratificantes como las que necesitan gran equipamiento y energía externa, en lugar de nuestra propia energía psíquica. Mantener una buena conversación, cuidar el jardín, leer poesía, participar en actividades de voluntariado en un hospital o aprender algo nuevo agota poco recursos y son actividades al menos tan placenteras como otras que consumen una cantidad diez veces mayor de recursos.

Como ocurre con cualquier otra cosa, no se puede disfrutar de las relaciones sin dar nada a cambio. Debemos emplear una determinada cantidad de energía psíquica para cosechar sus frutos.

Si no se ha desarrollado la curiosidad y el interés durante los primeros años de la vida, es una buena idea adquirirlos ahora, antes de que sea demasiado tarde para aumentar la calidad de vida. Hacerlo es muy fácil en principio, aunque es más difícil en la práctica. Pero seguro que vale la pena intentarlo. El primer paso consiste en desarrollar el hábito de hacer lo que haya que hacer con una atención concentrada, con habilidad en vez de inercia. Cuanto más rutinaria pueda ser una tarea, como puede ser lavar platos, vestirse o cortar el césped, más gratificante será si la abordamos con el cuidado que pondríamos en crear una obra de arte. El próximo paso consiste en transferir todas los días algo de energía psíquica de las tareas que no nos gusta hacer, o del ocio pasivo, a algo que nunca hemos hecho antes.

¿Cuántas de las cosas que hacemos son realmente necesarias?¿Cuántas de estas exigencias podrían reducirse si pusiéramos algo de energía en establecer prioridades, organizar y racionalizar las rutinas que ahora dispersan nuestra atención?
Tiempo es lo que hay que encontrar a fin de desarrollar el interés y la curiosidad para disfrutar de la vida por si misma. El otro recurso igualmente importante es la capacidad de controlar la energía psíquica. En lugar de esperar un estímulo externo que atrape nuestra atención, debemos aprender a centrarla más o menos a voluntad. Esta capacidad está relacionada con el interés por una retroalimentación de ida y vuelta, de refuerzo y de casualidad recíproca. Si usted está interesado por algo, se centrará en ello, y si centra la atención en algo, es probable que se interese por ello.

Controlar la atención significa controlar como vivimos las situaciones y, por tanto, la calidad de vida.

Para seguir leyendo

Bibliografía de Mihaly Csikzentmihalyi

  • 1990 – Fluir. Una psicología de la felicidad; Editorial Kairós
  • 1998 – Creatividad. El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención; Editorial Paidós
  • 1998 – Experiencia óptima: estudios psicológicos del flujo en la conciencia; Editorial Desclee de Brouwer
  • 2002 – Fluir En El Deporte; Coautor con Susan A. Jackson; Editorial Paidotribo
  • 2002 – Buen trabajo: cuando ética y excelencia convergen
  • 2003 – Fluir en los negocios: liderazgo y creación en el mundo de la empresa
  • 2003 – Aprender A Fluir; Editorial Kairós.

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Sep 18 2007

Asertividad: aprende a decir no.

Published by juananruiz under psicología

¿Cuántas veces nos hemos dejado convencer por otros para hacer algo que no queremos? ¿Cuántas veces nuestros propios allegados nos manipulan para hacernos sentir culpables? ¿Cuántas veces, al volver de hacer alguna gestión, sentimos que nos han tomado el pelo?

Pues bien, hay un remedio para estas situaciones, se llama asertividad, nos ayuda a elevar nuestra autoestima y además es divertida.

La asertividad es una habilidad social que te permite pensar, actuar y hablar en función de lo que crees más apropiado para ti mismo. La asertividad es una forma de hacer que los demás respeten tus opiniones y decisiones, aunque sean erróneas, a la vez que respetas los derechos y puntos de vista ajenos.

Mosaico de la Bas�lica de San Marco en VeneciaLa persona asertiva decide tomar una postura intermedia entre la agresividad y la pasividad, no intenta manipular ni coaccionar a los demás, a la vez que no se deja manipular ni apabullar por otros.

Para ser asertivo hay que ser tolerante, aceptar los errores propios y ajenos, proponer soluciones factibles sin ira y frenar pacíficamente a las personas que te atacan verbalmente.

La asertividad tiene su base en un derecho fundamental del que emanan todos los demás derechos asertivos. Quizás al principio parece chocante (si eres pasivo) o te resulte demasiado obvio (si eres agresivo), pero te invito a leerlo despacio y reflexionar lo que dice, y las consecuencias que implica.

Derecho asertivo fundamental

Tenemos derecho a juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones, y a tomar la responsabilidada de su iniciación y de sus consecuencias.

¿Quiéres hacer algún comentario? En próximas entradas hablaré de los derechos asertivos y de las técnicas de asertividad, esta última es la parte realmente divertida.

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