
Siempre me ha gustado el té, aunque creo que fue mi amigo Malcolm el escocés el que me enseño a apreciarlo bien. En casa me gusta tener algún té especial, como el que puede comprarse en Sevilla en Té&té, y siempre tengo alguna cajita de te verde para hacer con hierbabuena o de té negro para mezclar con canela, naranja o jengibre. Pero me niego a tomar un té en un bar, a no ser que sea una tetería claro.
Mi amigo Malcom bebía veintesiete tazas de té al día cuando estaba enganchado, luego se quitó y “sólo” bebía siete. El siempre me decía que el té de bolsita que te ponían en los bares en España lo hacían con los restos de barrer la fábrica, pelusas y colillas incluidas.
No obstante se pueden encontrar tés de bolsita bastante aceptables, por lo que llevo probado, casi siempre de marcas inglesas. Pero hace poco hice un descubrimiento increíble; todos conoceréis esas bolsitas de té que se te caen en el bolsillo cuando desayunas en un hotel, pues mira por donde hace poco cayeron en el mío dos o tres sobrecillos de elegante aspecto con el nombre Dammann, era una variedad de Earl Grey con un intenso aroma y un delicioso sabor, desde que se me acabaron me digo, tengo que encontrar ese té. Así que hoy bicheando por la web he llegado a su página web, sólo hay que verla para hacerse una idea de como será el té y, curiosamente, es una empresa francesa. Así que en cuanto cobre la paga de Junio a comprar té, ¿alguien se apunta?
Enlaces de interés
- Página web de Dammann Frères.
- La ceremonia del té de las cinco, como preparar el té según el ritual inglés
- El té Earl Grey, mi té negro favorito

Comer de gorra, gorronear, gorrón…