Adaptarse a la marea II – Lo invisible y lo visible

Ojos

El mundo real, que en gran parte es invisible, es mucho mayor que el visible.

Lo que “no se ve” tiene una gran desventaja frente a lo que “se ve”, precisamente por eso. Pero al final, como decía El Principito, lo importante no es lo que se ve con los ojos sino con el corazón.

Cada vez se habla más de los intangibles de uno empresa, del conocimiento implícito, nadie duda del valor de las marcas (muchas de ellas mayor que el del producto.

A la hora de lanzar nuestras ideas, servicios o producto suele tener más éxito apelar a la imaginación o a los sentimientos de la gente que a la realidad.

Una empresa no está en los libros de cuentas ni en el inventario, sus mayores activos suelen estar en esas cosas que “no se ven”. Uno de esos indispensables activos es cultivar una buena red de relaciones: simpatizantes, clientes, proveedores y hasta nuestra propia competencia.

Referencias

El monje en el huerto

Planta de guisante comestible. Esta especie fué la elegida por Mendel para sus experimentos“El monje en el huerto”, Robin Marantz Henig, Debate 2001

Corre el año 1843, un joven estudiante llamado Gregor Mendel se dispone a ingresar en el monasterio de Santo Tomás, en la ciudad checa de Brno, con el fin de poder continuar con sus estudios y escapar de la vida de agricultor que le esperaba. Charles Darwin se prepara para publicar sus primeros artículos sobre la evolución y la selección natural, siete años antes finalizaba su viaje en el Beagle. Curiosamente Darwin no conoce el trabajo de Mendel, que le hubiera dado la clave final que le faltaba en el rompecabezas evolutivo que estaba montado. Mendel, un genio incomprendido en su época se adelantaba en el tiempo con sus investigaciones sobre la transmisión de los caracteres hereditarios, más adelante conocidos como “genes”.

Me ha encantando este fabuloso trabajo de investigación y divulgación. Aunque en principio parece un libro con pocas pretensiones, poco a poco se va convirtiendo en una historia sólida y cautivante. No trata de impresionar y no lo hace, pero va dejando un fondo que no te veas. Un libro como la vida del propio Mendel.

Una de las escenas que más me ha gustado del libro es el momento en el que, tras siete años de trabajo, Mendel envía sus cuarenta separatas con las conclusiones de su investigación y se dispone a esperar cada día el correo, con la esperanza de encontrar un interlocutor a la altura de sus ideas. Apenas recibe una respuesta y desde luego no estaba a la altura. No podía ser de otra manera.

La autora nos retrata al monje agustino como un tipo bonachón, entusiasmado con la ciencia y el conocimiento. Que toma los hábitos como medio para cultivar su mente, la de sus alumnos y de paso los guisantes de su huerto. Una persona “normal”, que sin destacar excesivamente en nada, tiene la claridad, la tenacidad y la paciencia para montar toda una teoría sobre los mecanismos de la herencia genética. Mendel prácticamente no tuvo ningún reconocimiento en vida y sin embargo dejó sentadas las bases de la biología moderna. Un científico aficionado, humilde, paciente y tenaz, un genio sin saberlo.

Puede que a Mendel, un hombre discreto, tranquilo y brillante, le hubiera resultado embarazoso verse convertido en la figura heroica y gigantesca que es hoy día…

Mendel fue un trabajador infatigable, no un héroe; y fue su falta de heroísmo lo que le permitió hacer el trabajo tenaz, paciente y concienzudo, a través del cual emergió su genio

Enlaces

Adaptarse a la marea

Eduard PunsetAcabo de leer este interesante libro del abogado, economista y divulgador científico Eduard Punset. El planteamiento del libró me emocionó en un principio, luego pensé que se quedaba corto para tanto como prometía, pero finalmente ha colmado, o casi, mis expectativas. Aunque no desarrolla completamente las ideas que expone si logra abrirte la mente a un mundo de nuevas ideas en cada tema que va tocando. Definitivamente lo que más me gusta del libro es eso: las puertas que deja abierta y, desde luego, la originalidad de su pensamiento.

¿Pero de qué va el dichoso libro? Pues va de abrir el baúl de los últimos descubrimientos científicos y aplicarlos a la solución de problemas y desafíos de la vida cotidiana, en concreto en el campo de los negocios. A mi me viene al pelo para mi proyecto “Padre Rico” pero además me ha hecho pensar en muchas otras cosas.

La tecnología se ha adueñado de las mentes de la gente, pero la Ciencia no forma parte de su mentalidad ni ha penetrado en la cultura popular.

Nuestro conocimiento genético e intuitivo no nos prepara en absoluto para las exigencias que nos depara el futuro. Sin embargo en la Ciencia podemos encontrar respuestas a muchos de esos retos e interrogantes. Muchas de las respuestas a nuestras preguntas ya se han encontrado, pero la inmensa mayoría aún no se han explotado.

En próximas entradas os iré comentando cada uno de los capítulos del libro.

Para seguir leyendo

¿Cuántos colores tiene el arco iris?

Arco Iris

Esta frase tan simple para nosotros no podrá ser nunca traducida, ni siquiera planteada por los Piraha, una tribu del Amazonas que posee uno de los lenguajes más curiosos jamás estudiado.

Su lengua no contempla conceptos como los colores, los números, ni tampoco los tiempos verbales. A pesar del contacto que mantienen con otros pobladores del Brasil apenas dos palabras del portugués han contaminado su lengua.

Lo más curioso de todo es que la carencia del vocabulario para los números influye de tal manera en su forma de pensar que son incapaces de distinguir entre distintas cantidades y no pueden hacer ningún tipo de cálculo por sencillo que sea.

Debido a su preocupación (fundada) de que estaban siendo engañados en el comercio, los pirahã pidieron a un lingüista que los estaba estudiando que les enseñara unas nociones básicas de matemáticas. Después de ocho meses de estudio diario, entusiasta pero infructuoso, se suspendieron las lecciones. Durante este tiempo ni un solo pirahã fue capaz de aprender a contar hasta diez ni de sumar 1+1.

Sí, pero ¿cuántos colores tiene el arco iris?

Me consta que mucha gente ha llegado a este artículo buscando saber cuántos colores tiene el arco iris y cuáles son. Para no seguir decepcionándolos he decidido incluir este modesto apartado.

El arco iris es un fenómeno óptico que se produce cuando la luz blanca se descompone por difracción en todas las frecuencias de onda de que se compone. Aunque se reproduce todo el espectro de colores de la luz visible, a simple vista y desde lejos podemos observar cinco colores en el arco iris, que aparecen en este orden de fuera a dentro: rojo, amarillo, verde, azul y violeta. Sin embargo tradicionalmente se ha considerado que el arco iris tiene siete colores (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta), quizás por las propiedades mágicas atribuidas al número siete.

Arco Iris sin colores

Existe otra versión del arco iris pero sin colores que se denomina arco de niebla o arco iris blanco (en inglés “fogbow“). Debido al pequeño tamaño de las gotas de agua que forman la niebla (< 0.05 mm) el arco no tiene colores y aparece blanco.

Arco Iris de luna

Díficiles de ver por ser muy tenues pocas son las personas que han tenido la suerte de ver un arco iris de lunas, pero su formación sigue los mismos principio que la de los arco iris normales. Un buen sitio para ver un arco iris de luna es la base de una cascada como puedes ver en el artículo Arco Iris a la luz de la luna

Referencias