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Walter Lewin: el mejor profesor de física del mundo

Walter Lewin tiene pinta de científico chiflado y verlo en acción en alguna de sus clases te hace ver que definitivamente se parece al “Doc” de “Regreso al Futuro”. Igual aparece columpiándose en un péndulo, que montado en un triciclo impulsado por el chorro de un extintor, de esta manera, ha entusiasmado a sus alumnos durante 43 años de docencia. Para nuestro deleite buena parte de las clases puede verse en YouTube o en la página del MIT.

Para este holandés residente en Estados Unidos los profesores que dan clases de Física aburridas son malhechores que a su vez dan clase a alumnos que se convierten en profesores aburridos y perpetúan esta maldición. La buena noticia es que, con su ejemplo, está decidido a romper este círculo vicioso.

Así, a sus 75 años, ha dejado al mundo dos regalos: su última clase de física en YouTube (y subtitulada en español: 123456) y un fantástico libro “Por amor a la física“, que os recomiendo leer, donde nos cuenta las peripecias de su vida.

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Cómo ser más inteligente casi sin levantarse del sofá

Abril activando su inteligenciaPara empezar ¿qué es la inteligencia? Todos hemos oído hablar de la teoría de las inteligencias múltiple, de la inteligencia emocional, de la espacial, de la lingüística, lógico-matemática, etc. ¿Qué podemos encontrar en común en todas ellas? ¿Cuál podría ser la definición de la inteligencia teniendo en cuenta sus múltiples facetas? Aquí podría tirar de diccionario, de wikipedia o consultar a alguna autoridad. Pero voy a intentar utilizar mi inteligencia para intentar llegar a una solución personal.

En esta última frase ya viene una pista: la inteligencia es la capacidad de buscar soluciones, de resolver situaciones, de llegar de A a B, de una forma elegante, eficiente, original y consciente. Así, pues, ya se trate de ejecutar un nuevo paso de danza, de decorar nuestra casa, de hacer un programa informático, de resolver un conflicto con otra persona o de escribir un artículo para tratar de explicar algo tan escurridizo como la inteligencia, debemos intentar reunir esas cuatro condiciones para hacerlo de manera inteligente.

Se me ocurren algunos ejemplos y  contraejemplos para poner a prueba mi definición (por cierto que esto de poner las cosas a prueba también es un rasgo de inteligencia). Primer contraejemplo: la evolución. Las soluciones que la vida encuentra para los problemas que tiene que ir afrontando suelen ser, muchas veces originales, casi siempre elegantes, eficientes en el resultado pero no en el proceso de búsqueda y, desde luego nunca conscientes. Por tanto me atrevo a decir que la evolución no es inteligente. Los animales cuando se comportan instintivamente, y desde luego los humanos demasiadas veces, no muestran un comportamiento inteligente. Suelen ser elegantes y muchas veces eficiente, pero nunca original y desde luego no consciente.

Podríamos empezar a buscar entonces formas de comportarnos de manera más inteligente, para intentar ir creandonos buenos  hábitos.

  1. Empecemos a ver las situaciones que se nos plantean, los proyectos que se nos presentan, los conflictos que tenemos que afrontar como problemas que tenemos que resolver de manera inteligente. Evitemos la fuerza bruta, la cuenta de la vieja, las soluciones manidas, la prueba y el error.
  2. Antes de actuar dedica un tiempo proporcional a pensar. Si tienes que afrontar un proyecto que se extenderá durante meses, dedica uno o dos días a pensar sobre ello. Si se trata de un trabajo de unas horas dedica antes unos minutos. Pero no dejes que el pensamiento te paralice, date un tiempo prudencial y luego ¡manos a la obra!
  3. Busquemos soluciones eficientes. Cada vez que tengas que afrontar una tarea, aunque ya la hayas hecho mil veces intenta buscar una manera de hacerla diferente: más eficiente, más divertida.
  4. Rodéate de gente inteligente. No hace falta ser elitista, pero procura que al menos algunas de tus amistades te hagan pensar, te planteen cuestiones que no te esperabas o te sacudan de tu modorra mental de vez en cuando.
  5. Procura dedicar menos tiempo, o ninguno, a ver la televisión. Tumbarse en el sofá mirando al techo te hace ser unas diez veces más inteligente que tragar contenidos que tú no eliges uno tras otro.
  6. Asume riesgos, ponte a prueba, embárcate en proyectos que siempre has soñado realizar pero que por alguna razón no te atreves a iniciar. Da un primer paso sencillo, luego otro y cuando te des cuenta habrá comenzado tu sueño (ponle a esta última frase tu banda sonora favorita)

Dedicacado a mi hija Claudia, campeona andaluza de sofá. 

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Sello de correo conmemorativo del lanzamiento del Sputnik

Como tener buenas ideas

Sello de correo conmemorativo del lanzamiento del SputnikEl 4 de octubre de 1957 la Unión Soviética puso en órbita el “Sputnik”, el primer satélite artificial de la historia. Al otro lado del mundo, en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad de John Hopkins, un grupo de investigadores estaban almorzando en la cafetería y saltó la pregunta: “¿Alguien ha tratado de escuchar esa cosa?”.

Resulta que el “Sputnik” enviaba sus datos a la tierra mediante microondas y los rusos querían dar tanta publicidad a su logro que la transmisión se hacía en una frecuencia muy fácil de detectar. Así que los investigadores pidieron permisos a sus jefes para intentar detectar dichas transmisiones, alguien trajo un aparato receptor, otro una antena y al cabo de un rato estaban todos extasiados escuchando al “compañero de viaje” (que es lo que significa “sputnik” en ruso): “Bip, bip, bip”.

Cuando llevaban un rato escuchando aquella “música celestial” comenzaron a notar que el sonido iba cambiando a medida que transcurría el tiempo. Alguien explico que era debido al efecto Dopler y otro preguntó si se podría calcular la ubicación exacta del satélite midiendo dichos cambios (como cuando contamos el tiempo que transcurre entre la luz de un rayo y el sonido del trueno). Ni cortos ni perezosos empezaron a recoger más datos, pidieron permiso para usar la computadora de la Universidad, que por aquel entonces ocupaba una habitación entera, y en tres o cuatro semanas tenían la trayectoria exacta del satélite alrededor de la tierra.

Satélite GPS - NASADos semanas mas tardes uno de sus jefes se presentó en el laboratorio. Se preguntaba si, al igual que habían calculado la posición del satélite desde un punto conocido de la tierra, podrían hacerlo a la inversa: calcular la posición de un punto en la tierra conociendo la posición del satélite. Resulta que el ejercito de los Estados Unidos tenía unos cuantos submarinos navegando por el fondo del océano y era un poco complicado conocer su posición exacta. Tras unos cuantos cálculos los investigadores dijeron que era posible. Había nacido el GPS (Sistema de Posicionamiento Global).

Esta interesante historia la cuenta, de una manera mucho más divertida, Steven Johnson en una charla de TED Talk titulada “¿De dónde vienen las buenas ideas?“.

Para Steve las ideas no son chispazos que estallan en nuestra mente de forma aislada, sino que más bien son redes que se van tejiendo y reforzando hasta alcanzar suficiente “masa crítica” en nuestra mente.

Todas las interacciones que realizamos a diario, las ideas a las que nos vemos expuestos, los errores de otros, etc; conforman una especie de red líquida en donde las ideas van evolucionando y creciendo hasta cobrar vida propia. En algún momento una de estas ideas adquiere nítidez en la mente y decimos que hemos tenido un momento “eureka”.

Las mejores ideas, por tanto, no se producen en un laboratorio solitario, o sentados en nuestro sofá. Tampoco surgen de la nada o en un momento puntual, más bien se van gestando a lo largo del tiempo y van adquiriendo forma en el contacto con los demás: en la cafetería, en las charlas de pasillo, al principio y al final de las reuniones (aunque por desgracia casi nunca “durante”)

El desafio que se nos plantea es el de crear las condiciones que conformen ese caldo de cultivo en que las ideas pueden irse incubando hasta alcanzar su madurez. Aquí te propongo cinco maneras para empezar a tejer una tupida red de ideas en tu mente, espero que en los comentarios me propongas algunas más:

  • Rodéate de gente interesante y emprendedora, intenta provocar conversaciones interesantes. ¡Sal a la calle!
  • No temas en comentar tus ideas en voz alta, déjalas por ahí sueltas para que crezcan sanas.
  • Escucha las ideas de los demás, otras perspectivas pueden darte la clave que te faltaba.
  • Lee libros (o blogs) interesantes que desarrollen ideas atrevidas y te hagan pensar.
  • Participa en blogs que te resulten inspiradores (igual este mismo puede valer) no solo leyendo sino dejando también algún comentario sobre las ideas del autor. Dejar un comentario es mucho más sencillo que escribir un artículo, estás sometido a menos presión y tus ideas pueden fluir con más libertad.Aprovecha para dejar uno en este blog (el primero es gratis)

Adenda

Curiosamente el lanzamiento del Sputnik, también provocó indirectamente el nacimiento de otra gran idea. Los norteamericanos se “picaron” tanto con este logro de los soviéticos que crearon una nueva Agencia para Proyectos de investigación Avanzada (ARPA) que pudiera investigar y desarrollar ideas avanzadas y tecnología más allá de las necesidades conocidas. Su proyecto más famoso, sin duda el más ampliamente utilizado, fue la creación de una red para conectar sus ordenadores, ARPANET, que posteriormente provocó el nacimiento de Internet.

Para saber más

Aprender inglés, un objetivo imposible

Aprender inglés, francés, alemán o chino mandarín son objetivos imposibles; como muchos hemos vivido ya en nuestras propias carnes. Es fácil aprender a sumar o memorizar las tablas de multiplicar; no es difícil aprenderse de memoria los sucesivos reyes de España o en que año fue tal o cual batalla. Incluso es relativamente fácil aprender a conducir un coche y un poco más difícil pilotar un avión.

Pero aprender un idioma es un objetivo inalcanzable, por indefinido, por su amplitud, porque nunca sabremos cuando hemos alcanzado nuestro objetivo.

 

Los idiomas no son para aprenderlos, mucho menos para estudiarlos, son para utilizarlos y para disfrutarlos.

Quien no sabe a donde va no llegará a ninguna parte.

Imagina que después de mucho ahorrar logras comprarte el descapotable de tus sueños, tienes el equipaje en el maletero, el depósito lleno de gasolina. Arrancas el motor, empiezas a circular y a dar vueltas pero no tienes un destino. Puedes dar un agradable paseo, disfrutar del sol y el viento en la cara, saludar a los que pasan, pero al final de la jornada sólo tendrás un deposito medio lleno y una vaga sensación de haber perdido el tiempo. Tenías el medio para hacer realidad tus fines, pero no tenías ningún fin.

¿Qué podemos hacer entonces?

Pues después del ejemplo debería quedar claro: necesitamos definir claramente nuestro objetivo respecto al idioma. Ese objetivo debe cumplir varias condiciones:

  • Concreto: “ser capaz de leer artículos completos en inglés”, “poder desenvolverme en un viaje a un país de habla inglesa”,  ”dar una charla en inglés sobre un tema que domino”, “mantener correspondencia con un amigo angloparlante”. Pueden ser uno o varios, lo mejor es irlos planteando por etapas.
  • Medible: asegurate que cuando hayas llegado sepa que estás allí: “haber leído un libro concreto que te interese”, “haber visto y comprendido tres películas que no conocías”, “haber realizado una presentación en inglés”.
  • Alcanzable: el arte de plantear objetivos estriba en buscar un equilibrio entre dos fuerzas en tensión, que el objetivo sea asequible desde el punto en que nos encontramos y que sea retador para que nos motive. Piensa en algo que creas que puedas conseguir y estíralo un poco más para realizar un esfuerzo extra.
  • Realista: esto forma parte del equilibrio que hablamos en el punto anterior. Ten en cuenta tu horario actual. Tu facilidad para aprender idiomas. Los esfuerzos que ya has hecho en vano otras veces. Ten en cuenta todo eso e intenta hacer esta vez algo distinto, pero contando con tu día a día, con tus fortalezas y tus debilidades.
  • Con fecha de entrega: pon fechas concretas a tu objetivo principal y a las metas volantes que te hayas planteado, ve afinando con esto a medida que vayas avanzando, no desistas por no haber cumplido un paso, se más realista la próxima vez.
  • Divertido: ya sea que tengas que aprender el idioma por voluntad propia o por obligación es muy importante disfrutar del camino: con audiciones que te resulten amenas, con películas que te gusten, con cómics, viendo anuncios o tu serie de televisión favorita, busca un intercambio lingüístico con quien conversar mientras dais un paseo, coordínate con un amigo o un familiar para aprender y motivarse juntos. Aprender un idioma no es picar piedra o aprenderse la guía de teléfonos, es acercarse a otra cultura, a otra historia, a otra gente, en definitiva, es descubrir un nuevo mundo.

Por último, si necesitas un empujón extra, puedes rellenar un contrato similar a este y comprometerte delante de un amigo o un compañero de aprendizaje. En este último caso el compromiso puede ser mutuo.

Contrato de aprendizaje de inglés

Yo, Fulano de Tal y Cual, me comprometo a alcanzar un nivel de destreza en inglés que me permita desenvolverme en un país angloparlante, etc, etc antes del 1 de Enero del año 201_.

Para ello me comprometo también a dedicar una hora a practicar el idioma los lunes, miércoles y viernes, de 6 a 7 de la tarde.

Como material de aprendizaje voy a utilizar los siguientes recursos:

  • Diccionario Oxford Mini Inglés-Español.
  • La página web “La Mansión del inglés”.
  • Un fichero de minifichas inglés-español.
  • Los mp3 de ESLPOD

Firmado Aprendiz              Firmado Testigo

 

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Artículos de divulgación científica para escuchar

microfono y auricularesPara quien no los conozca, los podcasts son una serie de artículos en formato audio o vídeo que sus autores publican de manera periódica y casi siempre gratuita en Internet. Para entenderlo rápido un podcast es un “blog sonoro”.

Me encanta escuchar podcasts, normalmente en el coche o mientras hago algún trabajo en casa y aunque al principio cuesta un poco de trabajo poner esta afición en marcha, os aseguro que el esfuerzo merece la pena.

Hay podcasts de ciencia, de economía, de idioma, grabaciones de charlas, vídeos de conferencias y los temas crecen sin parar. Con ellos se puede aprender cualquier cosa mientras vamos caminando, conduciendo o estamos tendiendo la ropa. Es una buena manera de aprovechar el tiempo que invertimos a diario en nuestros desplazamientos o en tareas domésticas. Y todavía podemos dar otra vuelta de tuerca si nos defendemos un poquito con el inglés u otra lengua y nos lanzamos a escuchar grabaciones en otro idioma. Además, habiendo podcasts para practicar inglés, tampoco hay excusas para no aprenderlo.

Os dejo aquí una selección de los que más me han gustado últimamente, su “dificultad” es progresiva: desde los artículos de “Ciencia y Genios” que son recomendables incluso para niños, pasando por las conferencias de divulgación científica de la Fundación Juan March y terminando con las charlas TED. Para estas últimas tenemos dos opciones: verlas en vídeo con los subtítulos en español o bajarlas en mp3 y escucharlas en versión original.

Ciencia y genios

Listado completo de capítulos

Ciclos de conferencias Fundación Juan March

Conferencias TED (TED Talks)

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