Matemafobía

Os pego un fragmento de un artículo de Seymour Papert, el creador del lenguaje Logo.

“La magnitud en la que los adultos en nuestra sociedad han perdido la postura positiva del niño con respecto al aprendizaje varía de individuo a individuo. Una porción desconocida, pero ciertamente significativa de la población casi se ha dado por vencida en lo que respecta a aprender. Estas personas, rara vez, si es que acaso, se involucran en un aprendizaje deliberado y se ven a sí mismas como incompetentes en la tarea o creen que no la disfrutarían. El costo social y personal es enorme: la matemafobia puede limitar la vida de las personas cultural y materialmente. Mucha más gente no se ha dado por vencida en la actividad de aprender pero enfrenta grandes obstáculos por sus convicciones negativas sobre sus propias capacidades. La deficiencia se vuelve la identidad: «No puedo aprender Francés, no tengo oído para los idiomas“, «Nunca podría ser un hombre de negocios, no tengo cabeza para los números“, “No tengo el tino para el ski paralelo, nunca fui coordinado”. Estas creencias se repiten frecuentemente como un ritual, como supersticiones. Y, como las supersticiones, crean un mundo de tabúes; en este caso, tabúes sobre el aprendizaje.

Artículo original: Matemafobia

Propositos para el nuevo año

He leído un artículo de Steve Pavlina que viene de perlas para los propósitos de año nuevo:
http://www.stevepavlina.com/blog/2006/12/showing-up/
La idea no es nueva pero me gusta como la aplica a cualquier cosa. Basada en una frase de Woody Allen que dice que el 80% del éxito de lo que hacemos se basa en “actuar como”: actúa como si fueras una persona eficiente y te convertirás en una persona eficiente, actúa como si supieras dibujar y poco a poco te irás convirtiendo en dibujante. Una versión más antigua de esta idea decía que cuando no sintieras algo actuaras como si lo sintieras hasta llegar a sentirlo realmente. Bueno, espero no haberte liado más de la cuenta. Si has entendido esto, el original en inglés es pan comido.

Y ya que había salido la idea a colación he recordado esta otra idea de Steve que me parece genial para habituarse o deshabituarse de algo: date 30 días de prueba, si te gusta date otros 30 y si no lo dejas:
http://www.stevepavlina.com/blog/2005/04/30-days-to-success/

El pirulí del barbero

Hoy, después de muchos años de búsqueda infructuosa, por fin me he enterado de donde proviene el cilindro o pirulí giratorio que adornaba antiguamente las puertas de las barberías. Por lo visto la costumbre proviene de los tiempos en que los barberos hacían sangrías a sus pacientes como remedio a las más variopintas enfermedades. Para anunciar que allí se hacían sangrías el barbero enrollaba un trapo ensangrentado en un palo blanco y de ahí ha derivado el cilindro coloreado que conocemos y que produce un curioso efecto óptico cuando gira.

La fuente de esta información es: http://weblogs.clarin.com/podeti/archives/000423.php