El coste de no decidirse

Acabo de leer el libro de Dan Ariely: “Las trampas del deseo“. He disfrutado con todos y cada uno de los capítulos e iré poniendo aquí más resúmenes de algunos de ellos. Uno de los que más me ha gustado se titula “Mantener las puertas abiertas” y habla de como las opciones suelen distraernos de nuestros objetivos principales.

Normalmente nos cuesta trabajo tomar decisiones, queremos estar seguros de no cerrarnos posibilidades que en un futuro podríamos necesitar. Si vamos a comprar un ordenador queremos estar tranquilos de que no se nos quedará escaso de memoria o que será compatible con periféricos que más adelante podemos necesitar, finalmente acabamos comprando un equipo más potente y caro del que necesitamos, por si acaso. Situaciones similares pueden sucedernos eligiendo pareja, buscando un hotel para ir de vacaciones o a la hora de lanzarnos a un nuevo proyecto. A veces, esta falta de decisión nos bloquea de tal manera, que finalmente perdemos más que si nos hubiéramos decididos por la hipotética peor opción.

Pero además de estos momentos de indecisión también tenemos que considerar el coste que genera la dispersión. Nos resistimos a decir que no a un sinfín de cosas que no llegan a convencernos del todo: asistir a ciertos eventos, abandonar la lectura de un libro que no nos interesa, perder el contacto con personas que ya han salido de nuestras vidas. No queremos abandonar ninguna posibilidad.

Nos resistimos a “cerrar puertas”, no queremos quedar mal con nadie, no queremos equivocarnos y finalmente dispersamos tanto nuestro tiempo y nuestro esfuerzo que no podemos concentrarnos en lo que sería realmente importante.

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Las trampas del deseo, Dan Ariely

Las trampas del deseo“, Dan Ariely, editorial Ariel.

El ser humano es una criatura asombrosa y compleja, capaz de componer una sinfonía, inventar las matemáticas y enviar aparatos sofisticados artilugios más allá de la tierra. Siendo esto así, las mismas ciencias que estudian nuestro comportamiento se basan en la certidumbre de la perfección de nuestros razonamientos:  Economía, Política, Psicólogia. Todas presuponen que siempre escogeremos las opciones correctas.

Pero si nos paramos a observar con detalle veremos que nuestro comportamiento se aleja con frecuencia de la opción que parecería más correcta, así tomamos decisiones pueriles que nos harían enrojecer en cuanto alguien nos señalara las trampas en que ha caído nuestro razonamiento.

Este libro que apenas acabo de empezar trata sobre la irracionalidad humana. Sobre como nos comportamos de manera ilógica en nuestras acciones y decisiones diarias. Y además argumenta que no sólo somos seres irracionales, sino “previsiblemente irracionales”. Y en este punto podemos empezar a poner remedio, estudiar la forma en la que siempre tropezamos con la misma piedra puede ser de gran ayuda para aprender a tomar mejores decisiones.

Sobre el autor

Dan Ariely es profesor de psicología del consumo en el MIT, profesor invitado en el Boston Federal Reserve Bank y miembro del Institute for Advance Study de Princeton. Ha publicado artículos en las principales revistas académicas y en medios como el New York Times, Wall Street Journal, Washington Post, Boston Globe, Scientific American y Science. Su página web es: www.predictablyirrational.com

En Octubre de 2008 el profesor Dan Ariely ha recibido el premio IgNobel de Medicina por demostrar que medicamentos falsos y caros son más efectivos que medicamentos falsos y baratos, tema que también menciona en el libro.

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