Fluir en el deporte, otro libro de Mihaly Csikszentmihalyi

fluir_en_el_deporteFluir en el Deporte; Susan A. Jackson, Mihaly Csikszentmihalyi, Steve Jackson

Edición original: Flow in Sports: The keys to optimal experiences and performances

Mihaly Csikszentmihalyi es un psicólogo que se ha especializado en las experiencias de flujo: ese estado mental y físico que alcanzamos cuando nos implicamos de tal forma en una actividad que perdemos la noción del tiempo y del espacio. En esta obra los autores se centran en las actividades deportivas, uno de los campos donde “el estar en flujo” es de la mayor importancia, os dejo las anotaciones que he tomado mientras leía el libro

Sentirse completamente en sintonía con lo que se está haciendo, saber que uno es fuerte y capaz de controlar su destino al menos por un momento, y conseguir un sentido del placer independiente de los resultados, eso es experimentar la fluencia.

La esencia del deporte es la calidad de las experiencias que proporciona. El deporte puede ofrecer un estado anímico tan gratificante que uno lo practica por la única razón de formar parte de ello.

La fluencia nos permite vislumbrar la perfección y por eso volvemos a intentar experimentarla una y otra vez después de haberla alcanzado.

La gente es feliz cuando tiene un propósito y está activamente involucrada en tratar de alcanzar su desafiante meta.

Es la alegría que conseguimos a base de forzar las potencialidades físicas y psíquicas en nuevas direcciones lo que motiva la creatividad humana y lo que lleva a los hallazgos que nos hacen diferentes de cualquier otra forma de vida.

Elementos de la fluencia

Equilibrio desafíos / habilidades

Un primer requisito para fluir es encontrar un equilibrio positivo entre dos elementos: los desafíos que crees que debes afrontar y las habilidades que crees tener. Este “equilibrio” puede desplazarse para facilitar la fluencia.

Metas claras

Las metas dirigen la acción y aportan un objetivo tanto a largo plazo como a corto plazo.

Las metas tienen que ser claramente establecidas con anterioridad para que el atleta sepa exactemente lo que debe hacer. A medida que la actividad progresa el sujeto sabe cual es el siguiente paso que debe dar. Debido a que lo requerido está claramente especificado no hay necesidad de adivinar o dudar sobre lo que uno hace. Se alcanza entonces el estado de flujo.

Visualizar la actividad con antelación (con el máximo detalle posible) es una manera de tener tu mente centrada en metas claras. “Casi puedes predecir o tocar el resultado de la prueba antes de que ocurra”.

Junto a la claridad del intento está la atención constante de lo que se debe realizar a lo largo de la prueba: «A cada instante sabía lo que tenía que hacer y sentía que tenía una inacabable reserva de energía para enfrentarse a cualquier incidencia».

Para seguir leyendo

Eureka: ingredientes para tener más intuiciones y buenas ideas

¿Qué se necesita para tener momentos eureka?

Pues lo mismo que tuvo Arquímedes: estudio, concentración, enfoque y el ingrediente final: relax (un baño, jugar, descansar)

Un reciente estudio neurológico ha puesto de manifiesto que cuando se producen las intuiciones, esas respuestas que parecen salir de la nada, el cerebro se encuentra en un estado de gran actividad. No obstante, para encontrar la respuesta necesita un momento de relax de manera que se establezcan las asociaciones necesarias que conducen a la solución del problema.

El autor del estudio comenta incluso que entornos de trabajo como los googleplex podrían favorecer este tipo de situaciones. Ojalá más empresas y organizaciones siguieran estos consejos.

Referencias

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Entrenamiento Mental, Terry Orlick

Entrenamiento Mental, Terry OrlickEntrenamiento mental. Cómo vencer en el deporte y en la vida gracias al entrenamiento mental
, Terry Orlick, editorial Paidotribo.

Terry Orlick es una autoridad en Psicología del Deporte que ha ayudado a cientos de deportistas olímpicos a alcanzar sus metas, además de trabajar también con cirujanos, artistas o astronautas. No puedo decir que me haya leído realmente el libro, le di una lectura rápida hace un año en una biblioteca y otra más rápida hace unos días en Google Books con un montón de páginas arrancadas 🙂

Este libro está relacionado con el concepto de “Fluir” del que ya os he hablado en este blog y también nos muestra un camino para lograr la excelencia en aquello que hagamos a través de siete elementos: compromiso, atención dirigida, confianza, visualizaciones positivas, preparación mental, control de la distracción y aprendizaje constante.

En cuanto tenga oportunidad prometo comprarlo, leerlo entero y poneros un resumen aquí, mientras tanto os dejo con algunas de las frases del libro que me han llamado la atención.

«La primera máxima que has de seguir es creer en ti mismo y en lo que has elegido hacer. Si has elegido ser enfermera, tienes que creer en ti como enfermera y trabajar tan duro como puedas para llegar a ser una buena enfermera. No importa cual sea tu profesión, opino que si intentas al 100% ser todo lo bueno que puedes ser, no importa lo bien que lo hagas siempre que tengas fe en ti y te esfuerces todo lo que puedas.»

El poder más grande que tengo en la vida es el poder de elegir. Soy la máxima autoridad sobre mi. Yo me hago a mi mismo.

Allá donde va tu mente va todo lo demás.

La excelencia personal sólo es posible si tienes un sueño y un plan, y no te rindes cuando aparecen los obstáculos.

He probado el enfoque de “hazlo cuando te apetezca” y eso no parece ayudarme a avanzar rápidamente hacia mi meta. Pero cuando me fijo objetivos muy específicos a corto y a largo plazo, las cosas empiezan a funcionar.

Cada persona parte de un punto distinto de acuerdo con sus habilidades personales. Si desarrollas e incrementas esas habilidades, aunque sea durante cortos periodos de tiempo, estarás más vivo, probarás la esencia de la superación personal.

Para saber más

Fluir. Una psicología de la felicidad. Mihaly Csikszentmihalyi

Fluir. Una psicología de la felicidad. Mihaly Csikszentmihalyi

 

Fluir. Una psicología de la felicidad. Mihaly Csikszentmihaly

El “fluir” es un estado mental y físico que alcanzamos cuando nos implicamos de tal forma en una actividad que perdemos la noción del tiempo y del espacio. La capacidad de entrar en flujo o entrar en zona ha sido utilizada a lo largo de la historia por muchas culturas, pensemos en el yoga o en el zen, influye de manera poderosa en el grado de felicidad que siente una persona. La buena noticia es que el estado de flujo puede alcanzarse siguiendo unos pasos determinados y manteniendo una actitud mental adecuada. Además el flujo no sólo se da en situaciones especiales como la meditación o el deporte sino en cualquier faceta de nuestra vida, como barrer, hacer la comida o reparando la tostadora, también son conocidos los casos de personas que han alcanzado estados de flujo en condiciones realmente adversas.

Personalmente , la idea de “fluir”, me ha hecho más consciente de la importancia de mantener una actitud positiva y creativa en todo lo que hago a lo largo del día. También me ha animado a valorar y afrontar los retos inherentes a situaciones que a menudo me parecen adversas o molestas. Pero el fluir no se detiene ahí, además nos anima a darle un sentido de flujo a nuestra vida entera, definiendo claramente cuales son nuestras metas tanto a corto como a largo plazo.

Quien más ha investigado en esto del fluir es el profesor Mihaly Csikzentmihalyi, autor de numerosos estudios y libros sobre el concepto de Fluir, cuya lectura recomiendo vivamente.

Las principales características que definen la situación de flujo, son:

  • Situación de reto o desafío.
  • Focalización de la atención en la acción.
  • Metas claras.
  • Retroalimentación sobre la acción.
  • Sentimiento de control.
  • Despreocupación sobre uno mismo.

Os dejo algunas perlas de uno de los libros de Csikszentmihalyi.

Aprender a manejar las propias metas constituye un paso importante para lograr una vida cotidiana óptima. Sin embargo conseguirla no implica la extrema espontaneidad, por un lado, ni el control compulsivo, por otro. La mejor solución podría ser entender las raíces de las propias motivaciones y, aun reconociendo las desviaciones que se hallan implicitas en nuestros deseos, escoger con toda humildad las metas que pongan orden en nuestra conciencia sin causar demasiado desorden en el entorno social o material.

Para hacer el mejor uso de nuestro tiempo libre, tenemos que dedicarle tanto tiempo y atención como dedicamos al trabajo que hacemos. El ocio activo que ayuda a una persona a crecer no se produce fácilmente.

Parece una ironía que el grado de felicidad y placer que obtenemos del ocio no parece tener relación alguna -si acaso, una relación negativa- con la cantidad de energía material conseguida en alcanzarlo. Las actividades sencillas que exigen inversión de capacidades, conocimientos y emociones por nuestra parte son exactamente tan gratificantes como las que necesitan gran equipamiento y energía externa, en lugar de nuestra propia energía psíquica. Mantener una buena conversación, cuidar el jardín, leer poesía, participar en actividades de voluntariado en un hospital o aprender algo nuevo agota poco recursos y son actividades al menos tan placenteras como otras que consumen una cantidad diez veces mayor de recursos.

Como ocurre con cualquier otra cosa, no se puede disfrutar de las relaciones sin dar nada a cambio. Debemos emplear una determinada cantidad de energía psíquica para cosechar sus frutos.

Si no se ha desarrollado la curiosidad y el interés durante los primeros años de la vida, es una buena idea adquirirlos ahora, antes de que sea demasiado tarde para aumentar la calidad de vida. Hacerlo es muy fácil en principio, aunque es más difícil en la práctica. Pero seguro que vale la pena intentarlo. El primer paso consiste en desarrollar el hábito de hacer lo que haya que hacer con una atención concentrada, con habilidad en vez de inercia. Cuanto más rutinaria pueda ser una tarea, como puede ser lavar platos, vestirse o cortar el césped, más gratificante será si la abordamos con el cuidado que pondríamos en crear una obra de arte. El próximo paso consiste en transferir todas los días algo de energía psíquica de las tareas que no nos gusta hacer, o del ocio pasivo, a algo que nunca hemos hecho antes.

¿Cuántas de las cosas que hacemos son realmente necesarias?¿Cuántas de estas exigencias podrían reducirse si pusiéramos algo de energía en establecer prioridades, organizar y racionalizar las rutinas que ahora dispersan nuestra atención?
Tiempo es lo que hay que encontrar a fin de desarrollar el interés y la curiosidad para disfrutar de la vida por si misma. El otro recurso igualmente importante es la capacidad de controlar la energía psíquica. En lugar de esperar un estímulo externo que atrape nuestra atención, debemos aprender a centrarla más o menos a voluntad. Esta capacidad está relacionada con el interés por una retroalimentación de ida y vuelta, de refuerzo y de casualidad recíproca. Si usted está interesado por algo, se centrará en ello, y si centra la atención en algo, es probable que se interese por ello.

Controlar la atención significa controlar como vivimos las situaciones y, por tanto, la calidad de vida.

Bibliografía de Mihaly Csikzentmihalyi

  • 1990 – Fluir. Una psicología de la felicidad; Editorial Kairós
  • 1998 – Creatividad. El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención; Editorial Paidós
  • 1998 – Experiencia óptima: estudios psicológicos del flujo en la conciencia; Editorial Desclee de Brouwer
  • 2002 – Fluir En El Deporte; Coautor con Susan A. Jackson; Editorial Paidotribo
  • 2002 – Buen trabajo: cuando ética y excelencia convergen
  • 2003 – Fluir en los negocios: liderazgo y creación en el mundo de la empresa
  • 2003 – ; Editorial Kairós.

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