Seis pasos para un aprendizaje efectivo

Aprender es una constante en nuestras vidas. Algunas cosas las aprendemos sin esfuerzo aparente, casi sin reparar en ello, otras cuestan más esfuerzo. Para estas últimas es importante tomar conciencia de lo que queremos y de lo que hacemos para lograr un aprendizaje efectivo. Dejar este proceso al azar puede dispersar nuestros esfuerzos y ser una fuente de frustración. Aquí tienes seis pasos que deberías tener en cuenta para que ello no te ocurra: motivación, adquisición, significado, memorización, exposición y revisión.

Desde que tengo uso de razón, mi afición por el aprendizaje ha sido tan fuerte y violenta que ni siquiera las recriminaciones de otras personas… ni mis propios reproches… me impidieron que siguiera esta inclinación natural que Dios me dio. Sólo el conoce el porqué, y también sabe que le he implorado que me quite la luz del discernimiento, que me deje únicamente la necesaria como para cumplir su mandato ya que, según algunos, todo lo demás es excesivo para una mujer. Otros afirman que hasta pernicioso.
Sor Juana Inés De La Cruz. Réplica al obispo de Puebla (1691), que había criticado su trabajo erudito por ser inapropiado para su sexo.

Motívate para aprender

Este paso es el más importante. Si no estás motivado para aprender algo difícilmente vas a conseguirlo, plantéate antes de empezar cuales son tus motivaciones y agárrate con fuerza a ellas. Son la gasolina para este viaje, así que busca algo para llenar el depósito.

Adquiere la información

Comienzas a adquirir e interiorizar aquello que vas a aprender. Delimita cual es el material que vas a utilizar como base para adquirir los conocimientos que necesitas. Estúdiate a ti mismo para saber como captas mejor la información: visual (utiliza dibujos, esquemas y mapas), auditiva (utiliza la palabra, lee en voz alta, escucha una grabación) o sinestésica (usa esquemas, colores, muévete, coloca cada pieza en su sitio).

Saca el significado

Es muy importante entender lo que estás aprendiendo y no limitarte sólo a memorizar o mecanizar una serie de conceptos. Intenta buscar los principios que subyacen a esta materia, compara y enlaza con tus conocimientos y experiencias previas.

Transfiere a tu memoria

Utiliza alguna técnica que te de resultado para fijar en tu memoria el conocimiento: mapas mentales, mnemotécnicos y otras técnicas para memorizar. De nuevo, estúdiate a ti mismo para mejorar aquí.

Expón lo aprendido

Durante el aprendizaje ponemos demasiado énfasis en el “input” (entrada) y poco en el “output” (salida), pero en la vida real lo que se nos va a pedir es output, así que aprovecha ahora que lo tienes calentito para regurgitar lo que has aprendido, ya sea de forma oral, utilizando dibujos, esquemas o mapas mentales.

Revisa tu aprendizaje

Analiza tu técnica de aprendizaje para irla mejorando, para saber si en ese caso en concreto tienes que insistir en algo y para quedarte con la tranquilidad y la satisfacción de saber que has aprovechado tu tiempo y tu esfuerzo.

Observa que las iniciales de cada paso forman la palabra MASTER, utiliza este mnemotécnico para recordar los pasos de este plan de aprendizaje.

Referencias

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Memoria de elefante: una base de datos personal

Elefante en FlickrHace unos años leí un artículo de Carlos Salinas sobre las ventajas de mantener una base de datos personal. Desde entonces no he dejado de ir recopilando información en forma de textos, imágenes y enlaces web en la herramienta que a mi parecer se adapta mejor a esta tarea: un wiki.

Una base de datos personal es una colección de anotaciones y fragmentos de información de todo aquello que por “hache” o por “be” llama nuestra atención y pensamos que nos puede servir de referencia en el futuro. Casi todos solemos confiar estas tareas a nuestra memoria o tomamos nota en cualquier sitio para volver a ella más tarde, pero nuestra memoria, salvo honrosos y envidiables casos es efímera, las notas se pierden, las referencias se extravían.

Por todo ello es muy recomendable sistematizar de alguna manera la recopilación y organización de toda esa información. Hay gente que lo hace en papel: Plinio el Viejo tenía baúles llenos de fichas por los que llegaron a ofrecerle una fabulosa fortuna y el esfuerzo más notable que conozco en la actualidad es el método “NoteBook” de Lion Kimbro. Pero en estos tiempos que corren creo que lo más cómodo y efectivo es algún tipo de medio electrónico. Carlos Salinas, de quién hablé más arriba, recomendaba algún programa de gestión de base de datos, como he dicho antes yo utilizo un wiki. Aparte de estos ejemplos no conozco otros casos de bases de conocimientos individuales (si tu tienes alguno me encantaría que lo compartieras aquí). Bases de conocimientos colectivas existen muchas, la Enciclopedia Libre o cualquier enciclopedia tradicional en papel pueden ser buenos ejemplos pero no me ocuparé aquí de ellas, sólo apuntar que la mayoría de las que están disponibles en Internet utilizan también un wiki.

El método

Evidentemente cada uno usará el suyo, pero a modo de ejemplo este es el que yo uso. Cuando leo, veo o escucho algo interesante sobre algún tema, anoto la referencia en lo primero que tenga a mano, libreta, móvil, o directo al wiki si estoy delante de un ordenador. Si es la primera entrada relativa al tema creo una nueva página en el wiki. A veces queda solo esa referencia, pero si tengo tiempo busco más información en Internet, recorto, copio o enlazo. Busco y enlazo otras referencias dentro de mi propio wiki, categorizo, añado algún comentario, etc. Cuando encuentro otra referencia sobre el mismo tema completo la página, ordeno, categorizo, añado nuevas referencias y así sucesivamente.

Referencias en mi wiki

Artículo en Squidoo