Ago
18
2008
Me deja con la boca abierta la capacidad que tienen algunas personas para encontrar nuevos usos a cosas concebidas para otros menesteres. Me parecen ejemplos muy ilustrativos de pensamiento lateral y algunas pueden tener una gran incidencia ecológica o económica. Quiero ir recogiendo algunas de las más asombrosas que vaya encontrando, de manera que esta entrada queda abierta a nuevos descubrimientos. Si me enviáis algún ejemplo me haríais muy, pero que muy feliz.
El salvapantallas SETI: descubre extraterrestres desde casa.

Aunque, por desgracia, ha pasado de moda esta idea me sigue pareciendo encantadora. Ya veis, es la primera que se me viene a la cabeza al hablar de usos paralelos. Para quien no lo haya conocido el salvapantallas SETI era un salvapantallas diseñado para aprovechar los tiempos muertos de funcionamiento de los ordenadores personales. El propósito era aprovechar esa potencia de cálculo desperdiciada para analizar señales procedentes del espacio en busca de señales de inteligencia extraterrestre.
Fuente: Astroseti

Los cines de Canadá alquilan “tiempo de pantalla” para jugar a la videoconsola
Una cadena de cines canadiense ha decidido alquilar sus salas en horas de baja afluencia para que grupos de hasta doce personas puedan jugar a la X-Box. El precio actual es de 179 dolares canadienses por cada bloque de dos horas.
Fuente: TechCrunch.
Utilización de “captchas” para digitalizar libros viejos o dañados

Un miembro de la Universidad Carnegie Mellon ha inventado un sistema para enviar fragmentos de texto ilegible por reconocimiento óptico a los “captcha” esas letras borrachinas que te piden que escribas algunos sitios web para saber que no eres una máquina. De esta manera se podrán digitalizar libros antiguos de manera “colaborativa”. La única duda que me queda es: ¿cómo sabe el sistema que has acertado? Prometo seguir investigando el tema.
Fuente: TechCrunch
Abr
04
2008
Iba a comprar algo en esta web y toqué el vaso azul de la derecha con el ratón…
Mar
12
2008
Buscando soluciones al problema del transporte individual y la escasez de espacio urbano, un grupo de investigación del MIT ha diseñado el BitCar, un coche eléctrico plegable y apilable que permite colocar ocho de estos vehículos en una plaza de aparcamiento.
Los coches encajan uno dentro de otros como los carritos de un supermercado y quedarían conectados a un terminal de carga para alimentar las baterías. La idea es compartirlos como las bicicletas urbanas pero pagando su uso con una tarjeta de crédito.

Ene
27
2008
El timo del virus del SIDA: varios investigadores de reconocido prestigio denuncian que el virus VIH tiene pocas probabilidades de ser el virus del sida, pero la “ciencia oficial” los tacha de locos e irresponsables
Calentamiento global ¿mito o timo?: muchas medias verdades en un tema que no está nada claro, ¿lo que viene es frío o calor?, y si es calor ¿puede achacarse al CO2 de origen humano?
El timo del premio Nobel de la Paz: el oportunista Al Gore, el fraude de Rigoberta Menchú, ¿qué han hecho por la paz?.
El timo del calcio y la osteoporosis: yogures milagrosos, leche con calcio, isoflavonas, antioxidantes, ¿de verdad sirven para algo?
Y para terminar el mito de que las rubias son tontas, bueno, más o menos
May
30
2007
¿Alguna vez os habéis preguntado porqué se llaman así los expertos en “invitabilidad” y “vida alegre”? El termino gorrón proviene de una curiosa costumbre de las primeras universidades españolas. Esta historia me la contó mi amiga Begoña.
En aquella época costaba casi tanto como ahora pillar un buen sitio en el aula a primera hora de la mañana, además los bancos de piedra eran demasiado fríos para las posaderas más refinadas. Así, los estudiantes más acaudalados tomaban a su servicio a un estudiante menos afortunado que era el encargado, entre otras muchas tareas de reservarle un buen sitio y de irle calentado el asiento. Estos estudiantes solían ir tocados con una gorra de gran tamaño y cuando acompañaban a sus benefactores a la taberna el que pagaba la cuenta solía decir al mesonero: “Ponme una jarra de vino y comida y alguna cosilla para el gorrón”.
Así que ya sabéis, si tenéis inclinación a vivir de gorra no cortaros ni un pelo, nuestras raíces se hunden en profundos pozos de sabiduría. Para ir abriendo boca os paso un enlace al pelo: Comer por la patilla, pues eso, ni más ni menos, un sitio web dedicado al gorroneo.
May
12
2007
Una persona estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas.
Carlo M. Cipolla clasifica a los seres humanos en cuatro tipos de personas:
- Desgraciado o Incauto: aquel que se perjudica a sí mismo, beneficiando a los demás.
- Inteligente: aquel que se beneficia a sí mismo, beneficiando a los demás.
- Bandido: aquel que obtiene beneficios para sí mismo, perjudicando a los demás.
- Estúpido: aquel que causa pérdidas a otros, perjudicándose a la vez a sí mismo.
Atención porque de todos estos tipos el idiota es el más peligroso, nunca subestimes a un idiota.
Ciertamente para cualquier líder y para cualquier grupo humano es importante saber manejar a los idiotas y conocer las leyes que rigen la estupidez humana. Para mi la más importante es la de que la estupidez humana permanece constante: no importa el tamaño ni la calidad de un grupo de personas, siempre habrá una proporción constante de idiotas.
Albert Einstein era algo más radical en esto:
Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana, y en cuanto al primero no estoy seguro.
Si queréis conocer más sobre el tema os recomiendo estos enlaces:
May
07
2007

Esta frase tan simple para nosotros no podrá ser nunca traducida, ni siquiera planteada por los Piraha, una tribu del Amazonas que posee uno de los lenguajes más curiosos jamás estudiado.
Su lengua no contempla conceptos como los colores, los números, ni tampoco los tiempos verbales. A pesar del contacto que mantienen con otros pobladores del Brasil apenas dos palabras del portugués han contaminado su lengua.
Lo más curioso de todo es que la carencia del vocabulario para los números influye de tal manera en su forma de pensar que son incapaces de distinguir entre distintas cantidades y no pueden hacer ningún tipo de cálculo por sencillo que sea.
Debido a su preocupación (fundada) de que estaban siendo engañados en el comercio, los pirahã pidieron a un lingüista que los estaba estudiando que les enseñara unas nociones básicas de matemáticas. Después de ocho meses de estudio diario, entusiasta pero infructuoso, se suspendieron las lecciones. Durante este tiempo ni un solo pirahã fue capaz de aprender a contar hasta diez ni de sumar 1+1.
Sí, pero ¿cuántos colores tiene el arco iris?
Me consta que mucha gente ha llegado a este artículo buscando saber cuántos colores tiene el arco iris y cuáles son. Para no seguir decepcionándolos he decidido incluir este modesto apartado.
El arco iris es un fenómeno óptico que se produce cuando la luz blanca se descompone por difracción en todas las frecuencias de onda de que se compone. Aunque se reproduce todo el espectro de colores de la luz visible, a simple vista y desde lejos podemos observar cinco colores en el arco iris, que aparecen en este orden de fuera a dentro: rojo, amarillo, verde, azul y violeta. Sin embargo tradicionalmente se ha considerado que el arco iris tiene siete colores (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta), quizás por las propiedades mágicas atribuidas al número siete.
Referencias
Abr
15
2007
Escrito en los años 70 por un ingeniero y diseñador industrial italiano llamado Luigi Serafini, el “Codex seraphinianus” es una extraña enciclopedia escrita en un lenguaje inventado e indescifrable sobre temas tan variopintos como botánica, zoología, maquinas, razaz, deportes y costumbres de un mundo imaginario que parece salido de una pintura de Dalí o Magritte. Un libro raro donde los haya del que ahora podemos disfrutar en Flickr. Para alucinar en colores.
Nota
Desgraciadamente parece que la edición en Flickr del Codex ya no está disponible, puedes ver más imágenes del libro en los dos últimos enlaces que he colocado en el apartado de referencias.
Referencias