Aprovechamiento paralelo: nuevas utilidades para viejos inventos

Me deja con la boca abierta la capacidad que tienen algunas personas para encontrar nuevos usos a cosas concebidas para otros menesteres. Me parecen ejemplos muy ilustrativos de pensamiento lateral y algunas pueden tener una gran incidencia ecológica o económica. Quiero ir recogiendo algunas de las más asombrosas que vaya encontrando, de manera que esta entrada queda abierta a nuevos descubrimientos. Si me enviáis algún ejemplo me haríais muy, pero que muy feliz.

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Isaac Asimov, el padre de la robótica

Acabo de terminar un libro más de Asimov, uno de mis escritores favoritos. Aprovechando la ocasión he tomado algunos apuntes sobre este prolífico autor.

Caricatura Isaac AsimovIsaac Asimov (1920 – 1992) fue un escritor y bioquímico estadounidense nacido en Rusia, aunque su familia se trasladó a Estados Unidos cuando el tenía tres años. Es uno de los autores más famosos de obras de ciencia ficción y divulgación científica.

Asimov fue un niño superdotado, entro en la universidad con 15 años . En 1949, tras obtener su doctorado en bioquímica trabajó como profesor auxiliar en la universidad de Bostón, labor que desarrollaría durante casi 10 años. Después de dejar por completo la docencia, pudo volcarse exclusivamente en la pasión que le guió toda su vida: escribir. El 1 de julio de 1958 fue despedido, según sus palabras, “por escoger ser un excelente disertante y escritor científico, en lugar de un investigador meramente mediocre”.

La obra más famosa de Asimov es la serie de la Fundación, inicialmente una trilogía a la que luego fue añadiendo secuelas y precuelas hasta formar la serie del Imperio Galáctico. También escribió obras de misterio y fantasía, así como una gran cantidad de obras de no ficción. En total, escribió o editó más de 500 volúmenes y unas 90.000 cartas o postales, y tiene obras en prácticamente todos los campos del saber.

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¿Cuáles son tus libros favoritos de Asimov?

Adaptarse a la marea II – Lo invisible y lo visible

Ojos

El mundo real, que en gran parte es invisible, es mucho mayor que el visible.

Lo que “no se ve” tiene una gran desventaja frente a lo que “se ve”, precisamente por eso. Pero al final, como decía El Principito, lo importante no es lo que se ve con los ojos sino con el corazón.

Cada vez se habla más de los intangibles de uno empresa, del conocimiento implícito, nadie duda del valor de las marcas (muchas de ellas mayor que el del producto.

A la hora de lanzar nuestras ideas, servicios o producto suele tener más éxito apelar a la imaginación o a los sentimientos de la gente que a la realidad.

Una empresa no está en los libros de cuentas ni en el inventario, sus mayores activos suelen estar en esas cosas que “no se ven”. Uno de esos indispensables activos es cultivar una buena red de relaciones: simpatizantes, clientes, proveedores y hasta nuestra propia competencia.

Referencias

El monje en el huerto

Planta de guisante comestible. Esta especie fué la elegida por Mendel para sus experimentos“El monje en el huerto”, Robin Marantz Henig, Debate 2001

Corre el año 1843, un joven estudiante llamado Gregor Mendel se dispone a ingresar en el monasterio de Santo Tomás, en la ciudad checa de Brno, con el fin de poder continuar con sus estudios y escapar de la vida de agricultor que le esperaba. Charles Darwin se prepara para publicar sus primeros artículos sobre la evolución y la selección natural, siete años antes finalizaba su viaje en el Beagle. Curiosamente Darwin no conoce el trabajo de Mendel, que le hubiera dado la clave final que le faltaba en el rompecabezas evolutivo que estaba montado. Mendel, un genio incomprendido en su época se adelantaba en el tiempo con sus investigaciones sobre la transmisión de los caracteres hereditarios, más adelante conocidos como “genes”.

Me ha encantando este fabuloso trabajo de investigación y divulgación. Aunque en principio parece un libro con pocas pretensiones, poco a poco se va convirtiendo en una historia sólida y cautivante. No trata de impresionar y no lo hace, pero va dejando un fondo que no te veas. Un libro como la vida del propio Mendel.

Una de las escenas que más me ha gustado del libro es el momento en el que, tras siete años de trabajo, Mendel envía sus cuarenta separatas con las conclusiones de su investigación y se dispone a esperar cada día el correo, con la esperanza de encontrar un interlocutor a la altura de sus ideas. Apenas recibe una respuesta y desde luego no estaba a la altura. No podía ser de otra manera.

La autora nos retrata al monje agustino como un tipo bonachón, entusiasmado con la ciencia y el conocimiento. Que toma los hábitos como medio para cultivar su mente, la de sus alumnos y de paso los guisantes de su huerto. Una persona “normal”, que sin destacar excesivamente en nada, tiene la claridad, la tenacidad y la paciencia para montar toda una teoría sobre los mecanismos de la herencia genética. Mendel prácticamente no tuvo ningún reconocimiento en vida y sin embargo dejó sentadas las bases de la biología moderna. Un científico aficionado, humilde, paciente y tenaz, un genio sin saberlo.

Puede que a Mendel, un hombre discreto, tranquilo y brillante, le hubiera resultado embarazoso verse convertido en la figura heroica y gigantesca que es hoy día…

Mendel fue un trabajador infatigable, no un héroe; y fue su falta de heroísmo lo que le permitió hacer el trabajo tenaz, paciente y concienzudo, a través del cual emergió su genio

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Adaptarse a la marea

Eduard PunsetAcabo de leer este interesante libro del abogado, economista y divulgador científico Eduard Punset. El planteamiento del libró me emocionó en un principio, luego pensé que se quedaba corto para tanto como prometía, pero finalmente ha colmado, o casi, mis expectativas. Aunque no desarrolla completamente las ideas que expone si logra abrirte la mente a un mundo de nuevas ideas en cada tema que va tocando. Definitivamente lo que más me gusta del libro es eso: las puertas que deja abierta y, desde luego, la originalidad de su pensamiento.

¿Pero de qué va el dichoso libro? Pues va de abrir el baúl de los últimos descubrimientos científicos y aplicarlos a la solución de problemas y desafíos de la vida cotidiana, en concreto en el campo de los negocios. A mi me viene al pelo para mi proyecto “Padre Rico” pero además me ha hecho pensar en muchas otras cosas.

La tecnología se ha adueñado de las mentes de la gente, pero la Ciencia no forma parte de su mentalidad ni ha penetrado en la cultura popular.

Nuestro conocimiento genético e intuitivo no nos prepara en absoluto para las exigencias que nos depara el futuro. Sin embargo en la Ciencia podemos encontrar respuestas a muchos de esos retos e interrogantes. Muchas de las respuestas a nuestras preguntas ya se han encontrado, pero la inmensa mayoría aún no se han explotado.

En próximas entradas os iré comentando cada uno de los capítulos del libro.

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