A veces la calidad es hija de la cantidad

El triunfo suele venir tras constantes ensayos y errores. Sin embargo, el miedo a equivocarnos o a que las cosas no salgan perfectas nos paraliza. Así, nuestra mejor obra nunca llegará, porque quizá haga falta que antes acometamos muchas malas y regulares. Fernando Trías de Bes Leer el artículo completo publicado originalmente en El Pais