Atrévete a mejorar el mundo (y a ti mismo) con un simple gesto: enfócate siempre a la solución

Velas encendidas

Un hábito eficaz para aportar valor a tu entorno, ser más inteligente y ser más positivo consiste en interiorizar un gesto sencillo: enfócate siempre a la solución, no a la queja, no a buscar culpables, no a resignarse.

Esfuérzate en buscar una solución de manera activa e inteligente; y si no puedes encontrarla en este momento o crees que la situación te sobrepasa cierra tu boca, abre tu mente y no te enfoques en amargarte la vida, fastidiar la de otros o a pegar patadas a las farolas. Intenta convertir esto en un hábito de pensamiento, e incluso si es posible pon tus soluciones por escrito.El cerebro quiere resolver problemas, es nuestra pereza y nuestros malos hábitos los que rehuyen el esfuerzo.

Imagina que estás charlando con un amigo, de pronto sale algún tema candente: el calentamiento global, la corrupción política, las molestias del tráfico, cualquier caso. Tu reacción habitual, al igual que la mía, es quejarte de la situación, echar luego la culpa a alguien, decir que todo está fatal y pasar a otro tema cualquiera. La próxima vez intenta realizar el siguiente ejercicio, bien durante la conversación, bien después cuando tengas un rato para pensar. No te enfoques en los culpables, no te veas separado del problema, siéntete parte de él y piensa en alguna solución que podrías aportar: grande o pequeña, simple o sofisticada, fácil o un poco más costosa.

Quizás descubras que hay algo que tu puedes hacer: ¡hazlo!, por pequeño que sea, aunque sólo sea aportar tu grano de arena. Estarás paliando el problema por partida triple: por un lado porque no echas más leña al fuego, por otro porque ayudas a paliarlo con tu solución y además por el ejemplo que das a los demás. De esta manera tu acción puede tener un efecto viral, y llegar a provocar un efecto de bola de nieve que arrastre a mucha más gente a adoptar tu solución.

En 1961, Peter Benenson, un abogado inglés, una persona normal como tu o como yo, quedó sobrecogido al leer una noticia sobre dos estudiantes portugueses sentenciados a siete años de prisión por brindar por la libertad durante el régimen dictatorial que vivían en su país. Inmediatamente escribió una carta al director del periódico. En esa carta se hacía un llamamiento a todos los lectores del periódico para que enviasen misivas de apoyo a los estudiantes con el fin de conseguir su excarcelación. Más de un millar de lectores participaron.

Este acto puntual pronto se transformó en un movimiento internacional de carácter permanente. Había nacido Amnistía Internacional.

Una persona sola, un problema, la idea para una solución y ¡por supuesto! la acción.

El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo. Amnistía Internacional

 

Enlaces y referencias

Autor: juananruiz

Apasionado por la vida, el conocimiento y la lectura. Todos los días intento mejorar en alguna faceta o aprender algo nuevo y esa mejora es lo que trato de compartir en este humilde blog

2 opiniones en “Atrévete a mejorar el mundo (y a ti mismo) con un simple gesto: enfócate siempre a la solución”

  1. Buenos días, me ha gustado el artículo porque busca soluciones en vez de culpables. Pero encontrar a los culpables también es necesario (aunque hayan sido de carácter indirecto y sin maldad). Vivimos en una sociedad en la que cada gesto de cada una de las personas se transmite a toda la red (y no hablo de Internet). Estamos más conectados entre nosotros de lo que parece sin el uso de herramientas telemáticas, y siempre hay “culpables”, aunque sean culpables como en aquella frase que me inventé:

    “Por tu culpa me he enamorado.”

    Siempre hay generadores de problemas, aunque en un inicio se creasen para solucionar otros. Pero quejarse no es efectivo, lo útil es buscar soluciones factibles (aunque puede que poco populares), y llevarlas a cabo. Pero una persona no basta.

    Mis ejemplos:

    – Calentamiento global: no tengo coche, ni lo compraré a menos que sea totalmente necesario. Uso el metro o la bici para moverme. No compro comida con envases de más, nunca pido bolsa en el súper, si puedo convencer a mis amigos de que no cojan el coche mejor, apago todo si no lo uso,…Pero mi entorno social ni siquiera ve estas pequeñas cosas, o las considera estúpidas. Las campañas actuales por parte de la administración NO funcionan. Nadie las hace caso y a nadie han concienciado. Esto ha de enseñarse en las aulas, o, poco popular: subiendo cinco veces la tarifa de la luz por encima del consumo necesario para vivir bien. Si contaminas más CO2, lo pagas.

    – Corrupción política. Voto al partido que menos corrupción tiene que se ajuste a mis ideales. Pero no puedo quejarme pacíficamente en las plazas porque me abren la cabeza a porrazos o pelotazos. Poco puedo hacer.

    – Molestias del tráfico. Uso la bici para moverme unos 10 km diarios. Si todos los que se mueven esa cifra o menos la usasen no habría contaminación, subida del crudo, atascos o ruido en las ciudades. Intento convencer a la gente, pero pasan del tema olímpicamente. Más no puedo hacer.

    Supongo que hay que diferenciar: los ciudadanos modelo tenemos derecho a buscar culpables (intencionales o no) porque cuando tú lo haces bien y otro lo hace mal no mola pagar por ello.

    Uy, me he extendido 😉

  2. Hola Marcos, creo que no me he explicado correctamente, coincido totalmente contigo en que para ciertos problemas hay que buscar a los culpables, hacerles ver su error y si persisten castigarlos.

    Pero quería centrarme en el modus operandi, sino en el enfoque.
    Normalmente ante un problema nos enfocamos a la queja vana, a la de la barra del bar (con todos mis respetos), al echar balones fuera, a culpar a otros. Por eso propongo cambiar el enfoque hacia la solución.

    Tu ya has cambiado tu enfoque en los temas que me comentas, has puesto de tu parte con tus acciones y con esas mismas acciones apuntas a las soluciones, si lo siguiente es denunciar, dar la lata, o señalar a los culpables, ¡adelante!

    Gracias por tu comentario, es un gran honor para un blog de tan corta edad 😉

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