Gánate tus herramientas

Mi afición por la fotografía comenzó a los nueve años cuando hice mi primera comunión. Mi padre me regaló una cámara que había sido suya. La “maquina» en cuestión era una especie de caja marrón de baquelita con un objetivo muy rudimentario, por dentro, cuando no tenía puesta la película era un poco decepcionante, estaba totalmente hueca, no entendía donde estaba allí la magia.

Semana Santa de Sevilla, una de mis primeras fotosEl primer carrete que tiré estuvo dedicado a los muebles de mi casa, a un pato que vivía con nosotros, a mis padres y mis hermanas, pero fue un completo desastre porque la curiosidad me llevo a abrir la maquina antes de terminar el carrete y velé todas las fotos. El segundo se lo dediqué a la semana santa sevillana y salió bastante bien. Para aquella cámara y para aquel fotógrafo de pacotilla fue un gran logro.

Muchos años después pude disfrutar de una máquina de mucha más calidad: una Yashica 2000, era una joya. Podía controlar a mi antojo la apertura de diafragma, la profundidad de campo y regular el enfoque. Poco después aprendí a revelar y positivar, más tarde tuve una Canon 1000 EOS con enfoque automático, rebobinado eléctrico, modos programables y mil cosas más. En la actualidad tengo una Canon digital que es una maravilla, es una máquina de precio medio, que creo que va más o menos acorde con el tipo de fotógrafo que soy: un aficionado del montón que lleva 20 años haciendo fotos del montón pero pasables.

yashica-fx-3-super-2000Cuando alguien me pregunta que cámara debe comprar para iniciarse en la fotografía siempre le digo lo mismo: la más barata que puedas encontrar, y si es de segunda mano mejor (siempre que funcione)  y que reuna ciertas características que te permitan aprender lo que es realmente la fotografía: control del enfoque, control de la exposición, abertura de diafragma, encuadre, tema, ritmo, color, etc.

Y es que cada vez estoy más convencido de que las herramientas hay que fabricárselas o ganárselas (también hice una cámara con una caja de zapatos y funcionaba). Si te inicias en cualquier afición no pretendas avanzar o acortar camino a base de dinero. Si te da por el ciclismo compra una bici sencilla de segunda mano, si es por el pádel compra la paleta más barata que haya o pídela prestada, si se trata de la fotografía puedes mirar cámaras usadas aquí, etc.

Ni la bicicleta,  ni la pala, ni la cámara, te van a convertir en mejor ciclista, jugador de pádel o fotógrafo. Lo importante es el esfuerzo y la ilusión que tu pongas, y que realmente te guste la afición que has escogido. Y a medida que vayas mejorando podrás premiarte e ilusionarte con una bici un poco más buena, una pala o unas zapatillas más profesionales o una cámara con mejor óptica y prestaciones que en ese momento si podrás apreciar.

Publicado por juananruiz

Apasionado por la vida, el conocimiento y la lectura. Todos los días intento mejorar en alguna faceta o aprender algo nuevo y esa mejora es lo que trato de compartir en este humilde blog

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