Aprovechamiento paralelo: nuevas utilidades para viejos inventos

Me deja con la boca abierta la capacidad que tienen algunas personas para encontrar nuevos usos a cosas concebidas para otros menesteres. Me parecen ejemplos muy ilustrativos de pensamiento lateral y algunas pueden tener una gran incidencia ecológica o económica. Quiero ir recogiendo algunas de las más asombrosas que vaya encontrando, de manera que esta entrada queda abierta a nuevos descubrimientos. Si me enviáis algún ejemplo me haríais muy, pero que muy feliz.

El salvapantallas SETI: descubre extraterrestres desde casa.

Aunque, por desgracia, ha pasado de moda esta idea me sigue pareciendo encantadora. Ya veis, es la primera que se me viene a la cabeza al hablar de usos paralelos. Para quien no lo haya conocido el salvapantallas SETI era un salvapantallas diseñado para aprovechar los tiempos muertos de funcionamiento de los ordenadores personales. El propósito era aprovechar esa potencia de cálculo desperdiciada para analizar señales procedentes del espacio en busca de señales de inteligencia extraterrestre.

Fuente: Astroseti

Captura de pantalla del juego Halo

Las salas de cine comienzan a alquilar “tiempo de pantalla” para jugar a la videoconsola

Una cadena de cines canadiense ha decidido alquilar sus salas en horas de baja afluencia para que grupos de hasta doce personas puedan jugar a la X-Box. El precio actual es de 179 dolares canadienses por cada bloque de dos horas.

Aunque me he enterado de que la moda también ha llegado a España en el cine Yelmo de Carabanchel.

Fuente: TechCrunch.

Utilización de “captchas” para digitalizar libros viejos o dañados

Un miembro de la Universidad Carnegie Mellon ha inventado un sistema para enviar fragmentos de texto ilegible por reconocimiento óptico a los “captcha” esas letras borrachinas que te piden que escribas algunos sitios web para saber que no eres una máquina. De esta manera se podrán digitalizar libros antiguos de manera “colaborativa”. La única duda que me queda es: ¿cómo sabe el sistema que has acertado? Prometo seguir investigando el tema.

Fuente: TechCrunch

Los implantes dentales son pequeñas piezas de titanio que sustituyen a las raíces dentales naturales. Descubrir que el titanio se integraba en el hueso fue una afortunada coincidencia.

La historia comienza en Suecia, en el Departamento de Anatomía de la Universidad en Gothenburg, a principios de la década de los 60.

Una década antes, en la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, se estaba estudiando la circulación de la sangre en vivo. Para ello inventaron una nueva técnica de microscopía que incluía una micro-cámara que permitía ver el flujo de la sangre en los capilares. Por su forma la llamaron «cámara de oreja de conejo». Se trataba de un sistema con fibras ópticas que permitía iluminar y visualizar el interior del cuerpo, que, entre otras cosas, llevaba un recubrimiento de titanio.

En 1952 el cirujano ortopédico sueco P. I. Brånemark estaba estudiando la cura y regeneración del hueso y para hacerlo adoptó la cámara de oreja de conejo de la Universidad de Cambridge.Para sus estudios utilizó conejos vivos.

En una ocasión en la que Brånemark y su equipo llevaban varios meses con la cámara introducida en el fémur de un conejo, al intentar sacarla, descubrieron, con sorpresa inesperada (serendipia) que la cámara no salía. Un estudio posterior demostró que era debido a que el hueso había crecido y se había integrado con el titanio.

http://ciencia15.blogalia.com/historias/55107

Fuente: Montsegur

4 comentarios en “Aprovechamiento paralelo: nuevas utilidades para viejos inventos

  1. Pingback: meneame.net
  2. La historia comienza en Suecia, en el Departamento de Anatomía de la Universidad en Gothenburg, a principios de la década de los 60.

    Una década antes, en la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, se estaba estudiando la circulación de la sangre en vivo. Para ello inventaron una nueva técnica de microscopía que incluía una micro-cámara que permitía ver el flujo de la sangre en los capilares. Por su forma la llamaron «cámara de oreja de conejo». Se trataba de un sistema con fibras ópticas que permitía iluminar y visualizar el interior del cuerpo, que, entre otras cosas, llevaba un recubrimiento de titanio.

    En 1952 el cirujano ortopédico sueco P. I. Brånemark estaba estudiando la cura y regeneración del hueso y para hacerlo adoptó la cámara de oreja de conejo de la Universidad de Cambridge.

    Para sus estudios utilizó conejos vivos.

    En una ocasión en la que Brånemark y su equipo llevaban varios meses con la cámara introducida en el fémur de un conejo, al intentar sacarla, descubrieron, con sorpresa inesperada (serendipia) que la cámara no salía.

    Un estudio posterior demostró que era debido a que el hueso había crecido y se había integrado con el titanio.

    http://ciencia15.blogalia.com/historias/55107

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