Ahorrar es fácil

¿Recuerdas cuando ganabas ochenta mil pesetas al mes? Luego conseguiste un nuevo puesto y pasaste a ganar cien mil, «veinte mil más» – te dijiste – “voy a poder hacer lo que quiera”. Un año después no te llegaba el presupuesto ni para comprar la bombona de butano y te rascabas la cabeza pensando adonde había ido todo “ese dinero”. La vida ha subido, te dijiste, y empezaste a pensar en otro aumento de sueldo.

Cuanto más tenemos más gastamos, creo que esto lo sabemos todos. Mes tras mes nos hacemos propósito de ahorrar algo, pero luego llega la factura del seguro, la lavadora que se ha roto o cualquier otro imprevisto y nuestros ahorros se disipan.

Pero leyendo libros sobre “como hacerse rico” al final se aprende algo, y de todo lo que he leido sobre el tema lo que mejor me ha funcionado ha sido esto: págate a ti primero.

Ahorra primero, gasta y paga después.

Busca una cuenta de ahorro vinculada a tu cuenta normal que te permite hacer movimientos automáticos y periódicos de dinero sin ningún gasto, asigna una cantidad al mes para dicho trasvase, dispón que se ejecute dos o tres días después del día que sueles cobrar y ni se te ocurra tocar ese dinero. Cada cierto tiempo ingresa el dinero en algún depósito o plazo fijo que mantenga el valor de tu dinero.

En fin, yo lo he hecho y de momento funciona, veremos a ver con la crisis. ¿Alguien más se anima a compartir sus trucos para ahorrar? (Fracasos también valen)

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2 comentarios en “Ahorrar es fácil

  1. Mi truco es no comprar cosas que no necesito.
    La publicidad es capaz de hacernos anhelar bienes totalmente superfluos. Consigue que algunas personas se pasen 8 horas al día en un trabajo que odian para así comprar cosas que no necesitan. No hace falta llegar a la ascética, pero un cierto minimalismo no creo que haga mal a nadie.

  2. Estoy de acuerdo con Laro, también sigo ese truco.
    Yo me doy un capricho de vez en cuando pero porque quiero celebrar algo especial, (aunque sea que has acabado un curso petardo).
    Cuidado con la publicidad y la gente que te rodea, que los gastos se ganen el derecho a serlo. ¿Realmente necesitas ese coche/crema/joya/ir a El Corte Inglés/20 geles de baño, etc?
    Un ejemplo: cocina tu comida que es más sano (y sexy), y si no, lee los ingredientes de lo que compras preparado, súmale además cuánto te están cobrando, y calcula lo que gastas en dinerito y en salud…

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