El mundo es de los aficionados

Muros de TroyaEl desprecio por los diletantes o aficionados se basa en la miserable convicción de que nadie es capaz de enfrentarse seriamente a alguna cosa si no le anima la necesidad, el hambre o la codicia… pero únicamente es capaz de llevar una empresa con seriedad quien lo hace por amor a la misma. De estos, y no de los simples criados a sueldo han surgido siempre las empresas más sublimes. – Arthur Schopenhauer.

Un extraordinario número de descubrimientos célebres han sido hechos por aficionados o por autodidactas, que impulsados por una idea obsesiva no se detenían ante los obstáculos con que su propia cultura cerraba el paso a los profesionales. Ellos no conocían las anteojeras de los especialistas y saltaban las barreras levantadas por la tradición académica.

Heinrich Schliemann, un aficionado a la arqueología, descubrió Troya con 54 años. Todos se reían de él por tratar de encontrar una ciudad que creían que sólo había existido en la imaginación de Homero, pero en 1876 su tesón fue recompensado, en la colina de Hissarlik en Turquía, encontró las ruinas de no una, sino nueve ciudades, una de ellas era la Troya de Homero, Aquiles y Paris. Tras este éxito quiso descubrir el palacio de los reyes de Cnosos en Creta pero murió en 1890. Arthur Evans, arqueólogo profesional tomó el relevo.

Moraleja

Si quieres ser un buen profesional trabaja y aprende como un aficionado :p

Referencias

This entry was posted in aprendizaje, ciencia, libros and tagged , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

One Response to El mundo es de los aficionados

  1. Pingback: La ciencia como afición | wikijuanan

Dejar un comentario

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>