Como ser libre, Tom Hodgkinson

Este es un libro sobre la buena vida que esconde en el fondo una verdad sencilla: cuando abrazas a la señora libertad la vida se vuelve más fácil, más barata y mucho más divertida. Mi intención es mostrarte como deshacerte de las cadenas forjadas por la mente y volverte libre para construir tu propia vida.

Me compré este libro con el único propósito de criticarlo y refutar sus argumentos, aunque con la secreta idea de encontrar en él algún argumento que mereciera la pena. Pero tengo que reconocer que me ha acabado gustando, he encontrado en él no una, sino varias ideas interesantes y en cualquier caso muchas sobre las que pensar.

Dicho esto empiezo con las refutaciones. De entrada no me gusta demasiado la idea, por simplista y cómoda, de que vivimos en un sistema alienante y malvado, donde las empresas y los gobiernos son los malos, y los vagos y los “okupas” son los buenos. No vivo en “Lalalandia” pensando que todo es maravilloso, pero si echo un vistazo atrás creo que algo hemos mejorado. Por contra el autor de este libro propone “una vuelta a la Edad Media”, donde según él todo era romántico, la gente era feliz, y los nobles, la gleba y el clero estaban satisfecho s cada uno en su papel.

En cualquier caso el autor parece no tenerla todas consigo y va dando una de cal y otra de arena. Critica el dinero y la riqueza de los ávaros, pero te anima a ser ahorrativo y reconoce que una buena cantidad de dinero no le viene mal a nadie. Critica la tecnología y las máquinas mientras hace uso de ella y recomienda páginas web a los lectores. Propone la vuelta al campo aunque reconoce que tampoco se vive mal en la ciudad.

Toda esta inseguridad y esta dualidad es, sorprendentemente, lo que más me ha gustado del libro: los contrastes que genera, algunos casi absurdos, me han resultado una buena fuente de inspiración, de ideas nuevas y de temas de reflexión. Y, bueno, si hay que volver a la Edad Media, yo quiero ser Robin Hood.

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6 comentarios en “Como ser libre, Tom Hodgkinson

  1. He visto que llevas un buen ritmo de entradas y me agrada ver que siguen siendo de mi interés 🙂 Yo en cambio estoy por redactar la del punto final del blog de mi hija… Te adelanto que nació por fin el 27 de Mayo…

    Un saludo.

  2. Ayyyyyy, se me fue la olla, si que se me he hecho corto este embarazo, espera que tiro para tu blog a ver si has puesto fotos. ¡¡¡¡Felicidades mil!!!!

    ..y no lo dejes, esto es un vicio de los más sanos.

  3. Hola Marcelo, hace tiempo que escribí el artículo así que me lo he vuelto a leer de cabo a rabo y despacito para ver donde podía estar ese “deje fascista”. Hablo de un libro cuya tesis central no me gusta, pero reconozco que me ha hecho pensar y que incluso encuentro en él buenas ideas. En cualquier caso me encanta discutir sobre este tema de la vuelta a una “edad dorada” frente al avance hacia un “futuro prometedor”. Dejo el tema abierto y te animo a seguir dialogando.

  4. No creo que es volver a la “Edad Media”, y hay que ver el contexto, más allá del pasar de uno, por asegurar que “algo hemos mejorado”, bueno entiendo porque lo dices, también considero que estoy mejor que un plebeyo de esa época, pero hay que animarse a decirlo miranto a los ojos a la mitad o más de la población mundial, cuyas condiciones no son mucho mejores. Pienso que el “futuro prometedor”, tal como lo pensamos hoy dentro de los marcos de pensamiento de nuestra cultura occidental, es decir de progreso indefinido, es por lógica imposible.
    Dejo un documental para pensar, son alternativas que surgen buscando un mundo más justo, más allá del pasar de uno, para todos:

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