Me gusta mucho leer y me gusta leer casi de todo, pero entre tanto blog y tan lectura en línea cada vez es más difícil encontrar tiempo para abarcar todo lo que uno quisiera. Quizás por ello siempre me ha atraído el concepto de lectura rápida. He leído tres o cuatro libros al respecto y la verdad es que creo que mi velocidad de lectura mejoró algo gracias a ellos.
Pensando en esto he buscado por casa el libro PhotoReading, de Paul R. Scheele, que leí hace algún tiempo al que había dejado en el pozo del olvido, pues alguno de los métodos que propone parecen un poco peregrinos. No obstante, después de repasarlo esta tarde durante un buen rato me doy cuenta de que podría aprovechar algunas de las ideas que ofrece, incluso las más peregrinas.
Vayamos al grano. La idea central del autor es que utilicemos toda nuestra mente, la parte consciente y el subconsciente, a la hora de enfrentarnos a cualquier material escrito. Digo enfrentarnos y no leer, porque tras aplicar los primeros pasos del método, es probable que decidamos no leer el texto en concreto. Esto ya es un ahorro de tiempo desde luego.
Comenzaríamos por prepararnos, para ello nos plantearemos cual es nuestro propósito con respecto al material que vamos a abordar y luego intentaremos crear un estado mental adecuado a dicho propósito.
A continuación haremos una prelectura, que consiste en examinar el libro o articulo como si fuéramos un bibliotecario a quien se ha encomendado su catalogación: título, autor, fecha de edición, palabras clave del libro, tema que trata, enfoque que se da al tema, índice, imágenes que contiene, etc. Por último haremos una revisión de nuestro propósito inicial para decidir si seguir adelante.
Pasamos ahora a la fotolectura, la parte central del libro, la que le da título y quizás la más peregrina, la he probado en un par de ocasiones pero no sabría deciros si realmente se obtienen resultados, como dice el propio autor, os invito a probarla y a decidir por vosotros mismos, si lo hacéis os invito a comentar aquí vuestro resultados, prometo hacer lo propio yo también. Bueno pues la fotolectura consiste en hacer una especie de fotocopia mental del libro pasando todas las páginas a un ritmo constante y fijando la mirada en ellas uno o dos segundos, sin leer nada en concreto, sin desenfocar la mirada, sino dejando que nuestro subconsciente se quede con lo que quiera.
El siguiente paso es la activación, empezamos haciéndonos una serie de preguntas que esperamos que el libro nos responda, luego hojeamos el libro por encima deteniéndonos en aquello que nos interese, pero atentos a dejar de leer en cuanto veamos que hemos captado lo esencial, saltamos de nuevo a otro lugar del libro y volvemos a sumergirnos cuando detectemos algo interesante. Es conveniente al finalizar este paso hacer un mapa mental con todo lo que hemos captado hasta el momento.
Por último haremos una lectura rápida del material, variando el ritmo de lectura en función del interés que no despierte cada parte del libro o artículo, leyendo muy por encima lo que ya hayamos asimilado y deteniéndonos algo más en los conceptos que nos interese fijar o no acabemos de entender. Me ha llamado la atención que siendo esta parte tan importante en el libro apenas le dedica una página, desde luego podemos recurrir a otros libros sobre el tema, pero hemos comprado el libro para aprender el método completo.
Como conclusión final os diré que aunque el libro tiene cierto tufillo de vendedor de coches norteamericano, he encontrado algunas ideas en él bastante interesantes: no leer de la misma manera todo lo que cae en nuestras manos y dar una ojeada rápida a todo lo que queramos leer para poder elegir lo que más nos interese antes de enfrascarnos en la lectura y perder un tiempo valioso.
Para saber más
- PhotoReading, Paul R. Scheele - Casa del Libro
- El libro de la lectura rápida, Tony Buzan, Ediciones Urano - Casa del Libro
- Entrenador en línea de lectura rápida - Pruébalo es muy curioso
- Entornos personales de aprendizaje - En este blog
- El modelo hacker de aprendizaje - En este blog
- Entrenamiento Mental, Terry Orlick - En este blog



7 Comentarios
Uno bueno, con el que todavía estoy es el de Ramón Campayo: Desarrolla una mente maravillosa. En el se tratán amén de otras cosas la lectura rápida. Bueno, yo no soy una persona demasiado constante y mucho menos organizada pero tiene buena pinta.
dejo el enlace para los interesados: http://www.ramoncampayo.com/
Un saludo,
Pues si, se me había olvidado, y el caso es que lo tengo aparcado en la estantería. Prometo darlo un vistazo en cuanto tenga tiempo y comentar algo al respecto.
Saludos, Juanan
Es curioso, como llevo aplicando este método años sin saber que tenía nombre, jeje.
Pero la verdad es que sólo lo utilizo para libros de informática, por ejemplo, mi último libro fue sobre linux, me “leí” 800 páginas en una tarde, bueno, realmente no lo leí, pero tengo en la cabeza el contenido entero del libro, sé donde están las respuestas a las preguntas que me pueda encontrar.
Para un libro de lectura normal y corriente, lo veo complicado, pero lo probaré.
He empezado el libro y llevo una cuantas páginas. La duda que se me platena es: ¿realmente ojeando el centro de cada página de un libro puedes llegar a aprender algo en tú subconsciente? la parte que no entiendo mucho es la de la activación… Bien cierto es que el libro desprende un tufillo descarado a vendedor americano, como bien has dicho Juanan.
Un saludo.
Ya dejo traslucir en el artículo que el libro no es como para creerlo “a pie juntillas”. Con respecto al tema del “ojeo” no me parece mala costumbre aplicarlo a cualquier texto antes de leerlo, de hecho es lo que casi todos solemos hacer en la librería antes de comprar un libro.
La parte que el autor llama activación consiste en leer los párrafos del libro que más llamen nuestra atención, en espera de encontrar respuestas a las interrogantes que pretendemos resolver. Esta lectura inquisitiva y activa se puede realizar de manera muy rápida y mantiene nuestra atención a un nivel muy alto. Es lo que hacemos cuando buscamos en algún libro que más o menos conocemos, algún párrafo o explicación que necesitamos, sabemos que tiene que estar por allí y vamos saltando de un sitio a otro hasta alcanzar nuestro objetivo.
Hola, estoy también interesado en el tema, ¿has continuado con la fotolectura? ¿funciona? Yo también tengo mis dudas respecto al escritor, pasa más tiempo hablando de supuestos ejemplos reales que de la técnica en cuestión. ¿pero a ti te ha funcionado? Un saludo
De la fotolectura me funcionan las siguientes técnicas, que además suelen ser comunes a cualquier sistema de lectura rápida, al menos estas son las que a mi me funcionan:
1. Leer activamente, haciéndome preguntas mientras leo, tomando nota mental cuando encuentro las respuestas o cuando veo un párrafo especialmente interesante.
2.Cambiar la velocidad de lectura en función de tus intenciones: puedes dar un vistazo a un material nuevo a una velocidad de vértigo, quedarte con las ideas esenciales y decidir si realmente te interesa darle una lectura más pausada. Hace tiempo me leí en media hora un libro sobre el flamenco y se me quedaron muchas cosas en la cabeza.
3. En Internet hay tanto material que conviene usar la lectura rápida para decidir que leer con más tiempo y que no. Eso si, si encuentro algo realmente interesante paro el carro y lo disfruto o me lo imprimo para leerlo más tranquilo cuando tenga un hueco
One Trackback
[...] PhotoReading, sistema de lectura con toda la mente - en este blog [...]