Ene
25
2007
Leyendo “Hiperespacio” de Michio Kaku.
«En lugar de sentirse abrumado por el universo, yo creo que quizás una de las las experiencias más intensas que puede tener un científico, casi próxima a un despertar religioso, es el entender que somos hijos de las estrellas y que nuestras mentes son capaces de comprender las leyes universales a que ellas obedecen. Los átomos de nuestro cuerpo fueron forjados en el yunque de la nucleosíntesis dentro de una estrella en explosión eones antes del nacimiento del sistema solar. Nuestros átomos son más viejos que las montañas. Estamos hechos literalmente de polvo de estrellas. Ahora estos átomos se han unido a su vez para formar seres inteligentes capaces de comprender las leyes universales que gobiernan dicho suceso.»
Un maravilloso libro de divulgación científica, escrito con soltura, fácil de leer y muy útil para ponerte al día en los últimos, y no tan últimos, adelantos de la física teórica.
Ene
18
2007
Cada vez me gusta más el Mac Book Pro, es estable a prueba de bombas y hasta ahora todo parece funcionar como la seda.
Estoy intentando convertirlo en una estación de desarrollo autónoma,para poder trabajar tanto online como offline. He activado el ApacheServer 1.3 que viene por defecto con el sistema, aunque me ha sido de gran ayuda el tutorial de onlamp [1]. Me he bajado el MySQL [2] (el que vale para mi equipo es el Mac OS X package format x86) y el paquete para PHP [3]. También me he instalado el vim 7.0 [4] porque el que viene con Darwin parece fallar tela.
[1] http://www.onlamp.com/pub/a/mac/2001/12/07/apache.html
[2] http://www.mysql.org/
[3] http://www.entropy.ch/software/macosx/php/
[4] http://macvim.org/OSX
Ene
16
2007
Os pego un fragmento de un artículo de Seymour Papert, el creador del lenguaje Logo.
“La magnitud en la que los adultos en nuestra sociedad han perdido la postura positiva del niño con respecto al aprendizaje varía de individuo a individuo. Una porción desconocida, pero ciertamente significativa de la población casi se ha dado por vencida en lo que respecta a aprender. Estas personas, rara vez, si es que acaso, se involucran en un aprendizaje deliberado y se ven a sí mismas como incompetentes en la tarea o creen que no la disfrutarían. El costo social y personal es enorme: la matemafobia puede limitar la vida de las personas cultural y materialmente. Mucha más gente no se ha dado por vencida en la actividad de aprender pero enfrenta grandes obstáculos por sus convicciones negativas sobre sus propias capacidades. La deficiencia se vuelve la identidad: «No puedo aprender Francés, no tengo oído para los idiomas“, «Nunca podría ser un hombre de negocios, no tengo cabeza para los números“, “No tengo el tino para el ski paralelo, nunca fui coordinado”. Estas creencias se repiten frecuentemente como un ritual, como supersticiones. Y, como las supersticiones, crean un mundo de tabúes; en este caso, tabúes sobre el aprendizaje.
Artículo original: Matemafobia
Ene
16
2007
He leído un artículo de Steve Pavlina que viene de perlas para los propósitos de año nuevo:
http://www.stevepavlina.com/blog/2006/12/showing-up/
La idea no es nueva pero me gusta como la aplica a cualquier cosa. Basada en una frase de Woody Allen que dice que el 80% del éxito de lo que hacemos se basa en “actuar como”: actúa como si fueras una persona eficiente y te convertirás en una persona eficiente, actúa como si supieras dibujar y poco a poco te irás convirtiendo en dibujante. Una versión más antigua de esta idea decía que cuando no sintieras algo actuaras como si lo sintieras hasta llegar a sentirlo realmente. Bueno, espero no haberte liado más de la cuenta. Si has entendido esto, el original en inglés es pan comido.
Y ya que había salido la idea a colación he recordado esta otra idea de Steve que me parece genial para habituarse o deshabituarse de algo: date 30 días de prueba, si te gusta date otros 30 y si no lo dejas:
http://www.stevepavlina.com/blog/2005/04/30-days-to-success/
Ene
16
2007
Hoy, después de muchos años de búsqueda infructuosa, por fin me he enterado de donde proviene el cilindro o pirulí giratorio que adornaba antiguamente las puertas de las barberías. Por lo visto la costumbre proviene de los tiempos en que los barberos hacían sangrías a sus pacientes como remedio a las más variopintas enfermedades. Para anunciar que allí se hacían sangrías el barbero enrollaba un trapo ensangrentado en un palo blanco y de ahí ha derivado el cilindro coloreado que conocemos y que produce un curioso efecto óptico cuando gira.
La fuente de esta información es: http://weblogs.clarin.com/podeti/archives/000423.php